Mis queridos «glamcooks»:
Hoy quiero compartir una receta con vosotros de una cocinera australiana que acabo de descubrir y que me resulta absolutamente inspiradora: Donna Hay. Comparto al 100% con ella su filosofía de cocina ¡fresh, fast and simple! Y cuanto más la conozco, más fascinada me tiene. La receta de hoy consiste en unas milhojas realizadas con pasta de empanadillas chinas (wonton), por eso yo las he denominado «Milhojas fusión«. No pueden ser más fáciles ni más pintonas, además de ligeras. Quiero dedicarle esta receta a mi hijo Max, al que vi la cara por primera vez hace hoy 11 años, y que no ha dejado de hacerme feliz ni un solo día desde entonces. ¡Gracias, amor! Sigue tan especial como hasta ahora.
Y volviendo a la receta, ¿queréis aprender a hacerlas? Pues empezamos.
Milhojas
Vais a necesitar:
Mirad, éste es un paquete de empanadillas chinas o wonton. Las podéis encontrar fácilmente congeladas en los establecimientos de comida china. Ojo, elegid siempre uno que os dé confianza, aunque este ingrediente, al ser congelado y empaquetado, no tiene mucho problema. Son muy baratas y en el paquete vienen un montón (un wontón... chiste fácil...). Sirven para un montón de cosas, incluido uno de mis paltos de cocina china favoritos: los dim sums o dumplings (empanadillas hechas al vapor) que prometo subir al blog en breve. Por eso, no perdáis de vista este ingrediente que seguro añadiréis a vuestro repertorio culinario:
- Frase : ¡Vais a tener que jurar que las habéis hecho vosotros!
Ingredientes
- Masa de empanadillas chinas (wonton) - 1 paquete
- Frambuesas - 1 paquete
- Nata para montar - 1 bote de 200 ml.
- Azúcar glass
Instrucciones
Lo primero que vamos a hacer es preparar las hojas de wonton que nos van a servir como base sólida de las milhojas. Para eso, ponemos papel de cocina en una bandeja de horno y colocamos sobre él las hojas de wonton. Para cada milhojas vamos a necesitar 3:
Espolvoreamos ahora con azúcar glass cada cuadradito. En mejor hacerlo tamizándolo con un colador ya que a veces, el azúcar glass hace grumos:
Metemos la fuente en el horno 3 o 4 minutos a 180º vigilando bien para que no se nos quemes. Deben quedar doradas, mirad, así:
Mientras se hacen, montamos la nata. Ojo, recordad que la nata debe estar muy fría antes de ser montada, ya que del tiempo, o bien no sube o bien os va a costar mucho más. Si la nata os gusta dulce, añadid azúcar glass al gusto:
No la montéis en exceso, es decir, os debe quedar mejor como una crema espesa. Una vez montada la nata, y las planchitas de wonton sacadas del horno, preparamos las frambuesas (o la fruta que más os guste para rellenar las milhojas) cortándolas a la mitad para que la milhojas no resulte muy alta:
Procedemos ahora a montar las milhojas. Cogemos primero un cuadradito de masa wonton dorada en el horno y la untamos con la nata montada. Una vez hecho este paso, colocamos encima la fruta ordenadita:
Repetimos la operación: volvemos acoger otro cuadradito de masa wonton dorada en el horno, la untamos con nata montada y colocamos encima otra fila de frambuesas:
Y volvemos a repetir por última vez los mismos pasos:
Colocamos las milhojas en una fuente de servir y para terminar, las espolvoreamos con azúcar glass tamizado con un colador:
Y..., ¡voilá! ¿Qué os parecen? Profesionales, ¿no? Parecen compradas, y os aseguro que no pueden ser más fáciles.
La fuentecita de cristal la compré en los chinos, y la florecita me la regaló una compañera de la ofi.
Espero que os haya gustado e inspirado la receta tanto como a mí, y que os animéis a hacerla. Yo con esto me despido hasta la semana que viene, no sin antes desearos una semana tan dulce y ligera como esta receta.
Un besote muy fuerte.
Cocotte.
Deja una respuesta