Mis queridos «glamcooks»:
Si la semana pasada compartí con vosotros una receta que bien puede serviros como plato principal para una de las cenas o comidas de Navidad de las próximas fiestas, hoy quiero ofreceros una receta que para mí será este año «el entrante» por excelencia. Se trata de un timbal de burrata (queso fresco italiano primo hermano de la mozzarella pero más sabroso y cremoso) y carpaccio, coronado con rúcola y piñones y aliñado con una vinagreta de trufa blanca. Lo he hecho hoy por primera y me ha parecido una delicia de tal calibre, tan exquisita y vistosa, y tan fácil de hacer al mismo tiempo, que no he podido esperar ni un minuto más para compartirla con todos vosotros. La receta es de mi amigo Eduardo, un «foodie» (expresión utilizada para todos los que amamos la comida y su circunstancia) estupendo que conocí en una comida de cumpleaños en el campo de nuestro amigo común, Carlocho. Nos pasamos toda la comida hablando de recetas y me dijo que ésta era su receta estrella, y no me extraña nada… La encontré tan refinada que preferí probarla más cerca de Navidad. Hoy ha sido el día y solo puedo decir que qué pena no haberla probado antes… ¡Gracias por la inspiración! ¿Queréis aprender a hacerla? Pues empezamos.
Timbal de burrata y carpaccio con vinagreta de trufa blanca
Los ingredientes que vais a necesitar, pese a ser bastante gourmets, los podéis encontrar en Mercadona, todos menos la pasta de trufa blanca que la he comprado en el espacio gourmet de El Corte Inglés. Éste es un ingrediente que os recomiendo de corazón, porque se utiliza en infinidad de recetas y les da un toque maravilloso. Merece la pena tenerlo en la nevera.
Mirad, es éste:
- Frase : El resultado de esta receta es tan profesional y el sabor tan exquisito que se convertirá sin lugar a dudas en una de vuestras recetas estrella.
Ingredientes
- Carpaccio de ternera - 1 paquete
- Burrata - 2
- Piñones - Un puñado
- Pasta de trufa blanca - 1 cucharadita de café
- Aceite de oliva virgen extra - 2 o 3 cucharadas soperas
- Sal y pimienta - Al gusto
- Rúcola - Unas hojas
Instrucciones
Lo primero que vamos a hacer es tostar los piñones y los reservamos:
Cortamos ahora la burrata en rodajitas. La burrata es una especie de mozzarella o queso fresco italiano, hecha de leche de búfala. Debe su nombre a su textura suave, como de mantequilla ("burro" en italiano es mantequilla). Es más cara que la mozzarella, pero merece mucho la pena. En Mercadona la tenéis, muy cerquita de la mozzarella normal.
Una vez cortada, colocamos un aro de emplatar en el centro del plato en el que vayáis a servir el timbal, y lo que vamos a hacer es alternar capas de burrata y de carpaccio:
Ojo, como el carpaccio es muy finito, yo he puesto dos o tres lonchas de carpaccio en cada capa. Tras la primera capa de burrata y de carpaccio, lo he apretado un poquito para que el timbal tome forma y no se derrumbe luego. Para ello, ya venden los aros de emplatar con unas pequeñas tapas que sirven para apretar el interior del aro. Yo éste lo he comprado en los chinos. Mirad, así:
Ponemos ahora otra capa de burrata y otra de carpaccio y terminamos con una capa de burrata:
Retiamos con cuidado el aro de emplatar y os debería quedar algo más o menos así:
Coronamos el timbal con unas hojas de rúcola. Yo compro este dúo de canónigos y rúcola en Mercadona que me resulta muy rico y práctico De él he seleccionado tan solo las hojas de rúcola:
Añadimos ahora los piñones tostados:
Y hacemos ahora la vinagreta de trufa blanca. Para ello, mezclamos en un bol 2 o 3 cucharadas grandes de aceite oliva extra virgen con 1 cucharadita de moka de pasta de trufa blanca. Salpimentamos bien y lo añadimos sobre el timbal. Ojo, añadidlo justo antes de servir. Podéis tener los timbales preparados y en la nevera, pero los piñones y el aliño deben añadirse al final, justo antes de servir.
Y como toque final, lo decoramos con un chorrito de crema de vinagre balsámico, que también lo tenéis en Mercadona y que es delicioso:
Y..., ¡voilá! ¿Qué os parece? De profesional, ¿no?
Os recomiendo de corazón probarlo porque el resultado es delicioso. Este timbal puede ser un entrante para dos personas, pero si emplatáis con un aro más pequeño, podéis hacerlos individuales.
Espero que os inspire esta receta y que os animéis a hacerla. ¡Ya me contaréis qué os dicen en casa!
Y con esto me despido hasta la semana que viene no sin antes desearos una semana tan exquisita como esta receta.
Un besote muy fuerte,
Cocotte.
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