CocotteMinute – Glam cooking, creative living
Crema de calabaza con roquefort y nueces

Crema de calabaza con roquefort y nueces

Mis queridos “glamcooks”:

Espero que hayáis disfrutado de una estupenda semana. Cocotte es una amante de las cremas de todo tipo y color. En este blog ya tenéis unas cuantas (de coliflor con miguitas de bacon, de foie gras, crema caprese de tomate y mozzarela, de setas con lascas de parmesano, de zanahoria con curry o de lentejas con foie), y hoy vamos a completar la lista con otra nueva que espero os guste: se trata de una crema de calabaza con roquefort y nueces. Reconozco que las cremas son un recurso estupendo y son tan versátiles que igual pueden tomarse calientes en invierno, que frías en verano, como entrante o como aperitivo, para una cena de diario, o bien, para una cena con invitados. Ésta acepta todas las modalidades. ¿Os animáis a probarla? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 500 g. de calabaza pelada
  • 200 g. de puerros
  • 400 ml. de leche evaporada IDEAL
  • 400 ml. de agua
  • dos pastillas de caldo de pollo o de verdura
  • una cucharada de mantequilla para rehogar la verdura
  • pimienta al gusto

Ingredientes crema de calabaza con roquefort  nueces

Para la crema de roquefort, vais a necesitar:

  • Una cuña de queso roquefort
  • Un puñado de nueces peladas
  • Un chorrito de nata

Ingredientes crema de roquefort

 

Lo primero que vamos a hacer es limpiar y pelar los puerros en rodajitas:

Limpiamos y pelamos los puerros

Mientras lo hacemos, calentamos un poco de mantequilla en una olla para rehogar los puerros y la calabaza:

Calentamos un poco de mantequilla en una olla

Idem

Partimos también la calabaza. En Mercadona venden, en la zona de las neveras de la verdura fresca, estos paquetitos de calabaza pelada que son muy cómodos. Éste pesa unos 500 g. así es que con uno os daría:

Partimos la calabaza

Idem

Rehogamos ahora la verdura: primero el puerro, y pasados unos dos o tres minutos, añadimos la calabaza:

Rehogamos los puerros y la calabaza en la olla con la mantequilla

Primero los puerros

Luego añadimos la calabaza

Removemos bien y cuando esté pochadito, añadimos los 400 ml de agua y las dos pastillas de caldo:

Y removemos bien

Añadimos las dos pastillas de caldo de pollo y el agua

Idem

Añadimos pimienta recién molida al gusto, cerramos la olla y lo dejamos cocer durante 14 minutos a potencia máxima:

Añadimos pimienta al gusto

Cerramos la olla y lo dejamos hacer 14 minutos a potencia máxima

Mientas se cuece la verdura, hacemos la crema de roquefort. Para ello, ponemos un trocito del queso roquefort a fundirse en un cacito, y cuando esté fundido, le añadimos un chorrito de nata. Ojo, debe quedar espeso, así es que cuidado con el chorrito de nata. Cuando se enfría, la crema de roquefort espesa un poco más:

Miwentras hacemos la salsa de roquefort

Calentamos el roqufort en un cacito

Añadimos un chorrito de nata

Removemos bien

Cuando ya la tengamos hecha, la reservamos.

Pasados los 14 minutos de cocción de la verdura, dejamos que el vapor salga completamente de la olla express y la abrimos. La dejamos templar un poco para no quemarnos, añadimos los 400 ml. de leche IDEAL y lo trituramos bien con la batidora:

Pasados los 14 minutos, abrimos la olla

Añadimos los 400 ml. de leche evaporada IDEAL

Trituramos bien

Aunque debería quedar con una consistencia muy cremosa, puede ocurrir, como ha sido éste el caso, que haya quedado un poco más líquida de la cuenta. En ese caso lo que podéis hacer para que espese un poco es añadirle unas cuatro cucharadas de copos de puré de patata, dejáis que se empapen bien en la crema y la volvéis a triturar con la batidora hasta que quede todo completamente incorporado y con la textura de crema que deseéis.

Si se os queda un poco líquida, podéis echar unas cucharadas de copos de puré de patata

Una vez hecha la crema, procedemos a emplatar. Para ello, vamos a servir la crema de calabaza en un bol, le vamos a añadir encima un chorrito de la crema de roquefort y vamos a coronar el plato con un par de trocitos de roquefort y unos trocitos de nueces peladas:

Añadimos un chorrito de crema de roquefort a la de calabaza

Y unos cuadritos de roquefort y unos trocitos de nueces peladas

Idem

Idem

Y…., ¡voilá! ¿Os gusta? Es una manera diferente y algo sofisticada de tomar verdura. Lo ideal es servirla más bien caliente, para que los trocitos de roquefort que van dentro se reblandezcan y podéis servir un bol con un puñadito de nueces junto a ella. La crema en sí, sin la parte del roquefort, es deliciosa para los niños, y resulta una cena de diario estupenda.

Crema de calabaza con roquefort y nueces

El estilismo es el siguiente: el bol y el plato son de IKEA, y la cuchara dorada, de ZARA HOME.

Espero que os haya gustado, mis queridos “glamcooks”, y que os animéis a probarla. Si es así, ya me contaréis. Y si tenéis alguna crema “estrella” en vuestro repertorio de “glamcooking” me chiflaría que la compartieseis con nosotros.

Os envío un beso gigante y os deseo una semana deliciosa y sorprendente, como esta crema…

Cocotte.

 

Tarta templada de chocolate negro

Tarta templada de chocolate negro (sin bizcocho y blandita)

Mis queridos “glamcooks”:

Recién llegada de ver el maravilloso desfile de Juan Duyos en la Madrid Fashion Week, en el que ha utilizado el cuerpo de baile de del Ballet Nacional de España como modelos para sus creaciones de Primavera/Verano 2015, y todavía embargada por la emoción que allí se ha vivido al ver la espectacular combinación de moda y danza, esta semana quiero compartir con vosotros esta tarta para celebrar su éxito. Gracias, Juan, por habernos emocionado con tu talento y por elevar la moda donde se merece, al escalón del arte.

En fin, ya aterrizo que me voy… La receta de hoy es una tarta templada de chocolate negro fácil, facilísima, y rica, riquísima. Yo no soy muy fan de tartas, ya que solo me gustan las que NO llevan bizcocho. Ésta es una mezcla de fondant de chocolate y brownie que os va a chiflar. Es una receta que me ha enseñado una amiguita francesa de mi hija, y que sale de un libro francés de recetas para niños, pero bien podría salir de uno de ¡los mejores postres del mundo!… Ya os he dicho que yo tengo alma gabacha… Adoro su afición a la buena cocina desde que son pequeños… En fin, ¿os apetece probarla? Pues empezamos.

Vas a necesitar:

  • 200 g. de chocolate negro para postres. Si no lo encontráis negro, pues utilizad el otro, aunque os recomiendo hacer la receta con el negro.
  • 190 g. de mantequilla (ojo, a poder ser, no margarina)
  • 4 huevos
  • 70 g. de azúcar glass
  • 1 cucharada sopera de harina

Ingredientes tarta templada de chocolate negro

Lo primero que vamos a hacer es derretir el chocolate al baño María junto con la mantequilla. Yo siempre lo hago al fuego, no en el micro, ya que en el micro es muy probable que se os queme. Para hacerlo al baño María al fuego solo tenéis que poner un cazo grande con agua a hervir, y, encima, uno más pequeño con el chocolate y la mantequilla. De esta manera se funde rápido sin que el chocolate esté en contacto directo con el fuego, para evitar el riesgo de que se os queme.

Derretimos el chocolate con la mantequilla

Idem

Lo hacemos la baño maría

Idem

Chocolate fundido al baño María

Batimos ahora los huevos con el azúcar glas durante 4 minutos aprox. con una batidora de varillas:

Batims los huevos con el azúcar glass

Idem

Idem

Lo hacemos con una batidotra de varillas

Una vez bien batido, añadimos el chocolate derretido con la mantequilla a la mezcla y lo integramos bien:

Añadimos el chocolate a los huevos batidos con el azúcar

Removemos bien

Una vez integrado, añadimos la harina:

Añadimos la harina a la mezcla

Idem

Removemos bien

Untamos con mantequilla un molde de horno desmoldable (si tenéis, si no, el que tengáis), lo enharinamos y vertemos dentro la mezcla del chocolate:

Untamos un molde con mantequilla

Lo henarinamos

Vertemos la mezcla dentro

Lo metemos al horno previamente calentado a 190º durante 25-30 minutos aproximadamente:

Lo horneamos a 190º durante 30 min aprox.

Pasado ese tiempo, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar:

Lo dejamos enfriar sobre una rejilla

Una vez frío, lo desmoldamos:

Idem

Y…., ¡voilá! Para disfrutar de este postre al 100%, a mí me gusta servir la tarta templada, y acompañada de nata o de helado de vainilla. El pastel está poco hecho por dentro, muy blandito, y la combinación de su sabor y temperatura templada, con el dulzor del helado o de la nata fríos son un homenaje para los sentidos…

Tarta templada de chocolate negro

El plato es de CASA y la fuentecita de la nata y el corazón los compré en Alemania.

Espero que os animéis a hacerla, que la disfrutéis con los vuestros, y que me lo contéis en el blog.

Os mando un besote gigante y me despido de vosotros hasta la semana que viene. Os deseo una semana templada y dulce, como este receta.

Cocotte.

 

Vinete (hummus de berenjena ahumada)

Vinete (hummus de berenjena ahumada, plato rumano)

Mis queridos “glamcooks”:
¡Ya estoy aquí de nuevo con todos vosotros! Espero que hayáis disfrutado de un verano y de unas vacaciones reparadoras, y que hayáis vuelto nuevos y cargados de energía para este nuevo curso que ahora comenzamos. El mío ha sido maravilloso… Necesitaba tiempo para descansar, hacer sitio en mi “disco duro” para poder comenzar a planear nuevos proyectos y planes a corto y largo plazo, algo que el año pasado no pude hacer por el master… Me enfrento a este curso cargada de ilusión por hacer un millón (o mejor, medio millón, que ya me conozco, me lío sola, y luego estoy como siempre, ¡de los pelos!) y  de compartirlo con vosotros. Espero que vosotros hayáis podido dar también ese parón mental tan necesario para ser felices y seguir adelante en la buena dirección, que será siempre la que elijamos nosotros…

Hoy quiero compartir con vosotros una receta de-li-cio-sa… Como es tiempo de berenjena, una de mis verduras favoritas, he estado buscando cuál de todas la recetas que contengan este ingrediente fetiche para mi iba a elegir para estrenar este nuevo curso… Pues bien, sin dudarlo ha sido ésta: “vinete“, una especie de hummus de berenjena ahumada que me cautivó desde la primera cucharadita que  probé. He aprendido a hacer la con Sylvia, la mami de mi querida a miga Nicole. Sylvia y Nicole son rumanas, y con ellas he descubierto las maravillas que ofrece la cocina de esta parte del mundo. De verdad que merece la pena probarla. ¿Queréis aprender a hacerla? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 1 berenjena
  • media cebolleta
  • mayonesa
  • sal
  • tomatitos cherre para adornar

Ingredientes vinete (hummus de berenjena ahumada)

Lo primero que vamos a hacer es “achicharrar” la berenjena con piel en una sartén sin aceite. Cuando dicho achicharrar es literalmente, achicharrar. Al quemarla y casi carbonizarla por todos los lados con piel, la carne de la berenjena adquiere un sabor ahumado que es la clave de la receta y lo que la hace irresistible. también supone la parte más complicada de la receta (que como veis, es bastante fácil), ya que hay que ir moviendo la berenjena por todas partes hasta que veáis que está bien quemadita prácticamente por todos los lados. Mirad, yo la voy cambiando de posición, y me ayudo de un guante de silicona para no quemarme:

Quemamos la berenjena por todos los lados

La vamos girando

Poco a poco iréis viendo cómo se quema

os podéis ayudar de un guante

Seguís girando la berenjena

Idem

Idem

Una vez bien quemadita por todos los lados, la sacáis, de la sartén. Una vez fuera, y ojo, TODAVÍA CALIENTE, la pelamos. hay que pelarla caliente porque fría se pela muuuucho peor. Para no quemaros, podéis seguir utilizando el guante.

pelamos ahora la berenjena

Idem

Una vez pelada, la dejamos escurrir durante al menos media hora en un escurrido para que suelte el agua que pueda tener dentro.

DSCN0348

Mientras se escurre, picamos la cebollita muy fina y la reservamos. Yo me he ayudado del aparato picador de la batidora:

Picamos la cebolleta

Idem

Una vez escurrida la berenjena, la trituramos hasta obtener con ella una pasta. Yo he utilizado también el accesorio picador de la batidora, pero podéis hacerlo directamente con la batidora, ya que la carne debe estar muy blandita:

Trirutamos la carne de la berenjena hsta obtener una pasta

idem

Idem

Sacamos la pasta del accesorio, la ponemos en un plato, y vamos a proceder ahora a añadirle el resto de los ingredientes, es decir, la sal, la cebolleta y la mayonesa (al gusto, aunque yo le suelo poner una cucharada sopera, no mucho más, ya que la mayonesa se utiliza simplemente para suavizar el sabor y para que la pasta sea más cremosa, pero en ningún caso debe ocultar el maravilloso sabor ahumado de la berenjena):

Añadimos el resto de los ingredientes

Primero la cebolleta

A continuación la meyonesa y la sal

Y lo removemos todo bien para que la pasta ligue y los ingredientes se incorporen:

Removemos todos bien

Y…, ¡voilá! ¿Qué os parece? Yo la suelo servir con regañás, pero también se puede servir con verduritas crudas (crudités), como zanahoria, tomatitos cherries, apio, etc. Es un aperitivo original, fresco, ligero y delicioso que os invito a probar, ahora que es época de berenjena, y que todavía hace calorcito, ¡aunque yo el vinete lo tomo todo el año! Lo podéis decorar con tomatitos cherries y unas hojitas de canónigos, y el resultado es muy vistoso.

Vienete (hummus de berenjena ahumada, plato rumano)

El estilismo es el siguiente: el platito lo compré en el mercado de Tsukiji de pescado de Tokio, la cestita fue un r3egalo, y el farolillo es de Carrefour Home.

Os mando un besote muyyyyy fuerte, y os deseo un comienzo de curso cargado de energía, la que yo os envío desde estas líneas…

¡Hasta el domingo que viene!

Cocotte.

Camembert frito con mermelada de tomate

Camembert frito con mermelada de tomate

Mis queridos “glamcooks”:

Cuando leáis estas líneas yo estaré recién aterrizadito en Tulum, México, con toda mi tropa. Este curso ha sido taaan duro, que nos hemos ganado unas buenas vacaciones. Espero que todos vosotros podáis hacer lo mismo, en México o donde vayáis, que ya tan solo poder descansar y disfrutar de la familia, me parece un lujazo. México es un país que adoro, y su gastronomía me fascina, así es que espero poder inspirarme mucho, mucho y compartir con vosotros a mi vuelta, muchas recetitas mexicanas. Quiero dedicar este post a Mariajo, mi gran amiga cocottera, que cumplió el pasado 22 de junio y con mi vorágine habitual, no pude felicitarla antes. Mariajo, princesa, gracias por seguir ahí y por darle sentido a este blog. Que seas muy feliz siempre, te lo mereces.

Como os comenté la semana pasada, este año Cocotte se va a coger vacaciones bloggeras en agosto, así es que éste es el último post de este semestre. Pero como también os comentaba, en septiembre regresaré cargadita de sorpresas que espero os pueda comentar lo antes posible.

El post de esta semana es una de esas recetas que siempre había querido aprender a hacer, pero que nunca había hecho hasta ahora. parecía sencilla, y aunque lo es, y mucho (también muy Cocotte y muy Minute), tiene algún truquito que me ha enseñado mi migo Gon y que la hace infalible: se trata de triangulitos de queso Camembert frito con una mermelada de tomate. ¿Queréis aprender a hacerla? Pues  empezamos.

Vais a necesitar:

  • Un queso Camembert
  • Pan rallado
  • Harina
  • Huevo
  • Aceite para freír
  • Mermelada de tomate (yo he comprado la de Mercadona, y para mi sorpresa, porque no esperaba mucho, la verdad, me ha resultado deliciosa)

Ingredientes Camembert frito con mermelada de tomate

Lo primero que vamos a hacer es cortar el queso en 8 triangulitos:

DSCN0308

Colocamos ahora en 3 boles, un huevo batido, harina y pan rallado. El primer truco consiste en seguir de manera estricta el orden de rebozado de la siguiente forma:

Pan rallado, huevo batido y harina

Pasamos primero el queso por el huevo:

Pasamos el queso por el huevo

A continuación, por la harina:

Pasamos el queso por la harina

De nuevo por el huevo:

De nuevo por el huevo

Y por último, por que pan rallado:

Por último, por el pan rallado

Los vamos reservando todos en un tupper, ya que el segundo truco consiste en que los vamos a meter durante al menos una hora en el congelador antes de freírlos.

Los reservamos en un tupper

Idem

Una vez hechos todos, al congelador  al menos una hora antes de freírlos:

Los metemos en el congelador al menos una hora antes de freís

Pasado ese tiempo, ya podemos freírlos. Este paso lo hacemos para que no se derritan mientras los freímos. Ponemos aceite en una sartén (si tenéis freidora, mejor en ella para que se hagan igual por todos los lados), y los vamos rotando para que se doren por igual:

Los freímos en aceite caliente Los vamos rotando para que se doren opr igual

Una vez fritos, los dejamos escurrir en un plato con papel absorbente

Los dejamos escurrir en papel aborbente

Y…, ¡voilá! ¿Os gusta? Pues os animo a hacerlo, ¡porque salen como de restaurante!

Camembert frto con mermelada de tomate

La fuente grande y la pequeña son de A Loja do Gato Preto.

Y con esto me despido hasta septiembre, mis queridos “glamcooks”, no sin antes daros las gracias por haber estado ahí, domingo tras domingo, detrás de esta ventanita de glamcooking dándome fuerzas y cargando mi energía para seguir adelante. Este blog nunca existiría sin vosotros. os deseo un verano reparador en el que espero cocotteéis mucho para los vuestros y en el que espero seáis felices, muy felices.

Un besote enorme desde la Rivera Maya y ¡hasta primeros de septiembre!

Cocotte.

 

 

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de champiñones y zumo de manzana)

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de champiñones y manzana)

Mis queridos “glamcooks”:

¡Disculpad que la semana pasada no pudiera subir ninguna receta! Estaba justo volando desde el País del Sol Naciente de vuelta a Madrid, donde llegué el lunes por la noche. Lo siento muchísimo, chicos, pero esta vez no lo conseguí… Y para compensaros de una semana sin receta, hoy os he preparado una que sin duda se convertirá en una de las recetas estrella de este blog: se trata de unos escalopines de pollo en salsa de champiñones y manzana, receta de mi adorada amiga Elena, a la que le quiero dedicar este post por ser mi gran maestra y amiga. Ella me llevó de la mano (en una empresa a la que acababa de llegar) por un sector que no conocía, y lo hizo siempre con una generosidad ejemplar… Gracias a ella pude conocer todos los secretos de mi profesión, ésos que nadie te enseña y que solo aprendes cuando tienes a tu lado a alguien tan grande como ella. Gracias por todas las “cosas invisibles” que hacías y sigues haciendo para que todo sea perfecto. Este post va por ti, maestra.

Vais a necesitar (para 4 personas):

  • 8/10 escalopines de pollo (yo he comprado estas pechugas de pollo de Mercadona en las que se indica que están fileteadas en filetes finos, como escalopines).
  • 1 ó 2 sobres de crema de champiñones en sobre (yo solo he utilizado uno, pero por si os quedáis cortos, es mejor que compréis dos).
  • Zumo de manzana (al gusto)
  • 1 bandeja de champiñones laminados (podéis utilizar también los de lata, pero a mí me gustan más los frescos)
  • 1 cebolla (o varias pequeñitas, o cebolla congelada)
  • sal, pimienta, ajo y perejil

Ingredientes Escalopines de pollo con salsa de champiñones y manzana

Lo primero que vamos a hacer es limpiar los filetes de pollo para quitarles todas los trocitos que tengan de grasa. Una vez limpios, los vamos a aliñar con ajo y perejil en polvo:

Limpiamos las pechuguitas

las aliñamos con ajo en polvo y perejil

Una vez limpias las pechuguitas, vamos a rebozarlas en el polvo de la crema de champiñones. Como sabéis, a Cocotte le encantan las sopas de sobre, para todo, ¡menos para hacer sopas!  Me resultan un condimento excelente para un montón de platos, como por ejemplo, éste. Otras recetas de este blog en las que he utilizado sopas de sobre como condimento son el Rollo-Pollo o las Costillas a la Coca Cola. ¡Veréis qué delicia!

rebozamos los escalopines en el polvo de la crema de champiñones

idem

idem

Idem

Ojo, reservad lo que os haya sobrado de la crema de champiñones, ¡porque se la tenemos que añadir a la salsa!

Limpiamos ahora bien los champiñones para quietarles cualquier resto de tierra que puedan tener:

limpiamos los champiñones

Y pelamos la cebolla. Como yo no tenía suficiente, al final, he utilizado cebolla congelada, que me resulta muy práctica porque ya viene cortada y se puede utilizar directamente congelada en  la sartén. En Mercadona la podéis encontrar donde la verdura congelada. Mirad, es ésta:

o utilizamos cebolla picada congelada

Ponemos a calentar aceite en una sartén, y doramos primero la cebolla:

doramos la cebolla en el aceite caliente

En paralelo, mientras la cebolla se ablanda y se pone transparente, vamos dorando, muy poquito y por cada lado, los escalopines de pollo rebozados en la crema de champiñón. Los vamos reservando en un plato con papel absorbente para que escurran el exceso de aceite:

doramos los escalopines muy poco tiempo por los dos lados

idem

doramos los escalopines

Una vez dorada la cebolla, añadimos los champiñones a la misma sartén.

idemRemovemos  y salpimentamos bien:

salpimentamos

Mientras, terminamos de freír los escalopines:

los vamos reservando sobre papel absorvente

Una vez que los champiñones y la cebolla ya están completamente pochados, añadimos a esta mezcla los escalopines de pollo ya escurridos sobre el papel:

removemos bien la cebolla y los champis

añadimos los escalopines de pollo a la mezcla de champis y cebolla ya pochados

idem

removemos bien

Es ahora el momento de añadir el resto del polvo de la crema de champiñones que nos ha sobrado del rebozado, y el zumo de manzana (más o menos hasta cubrir los filetes):

incorporamos ahora el resto del polvo de la crema de champiñón y el zulo de manzana

añadimos el polvo restante de la crema de champiñón

y el zumo de manzana

dejamos cocer todo durante 5 min. aprox. a fuego lento

Lo dejamos ahora cocer a fuego medio/bajo durante unos 5 minutos más o menos. La crema de champiñones espesa la salsa de la cebolla, los champiñones y el zumo de manzana, y el resultado es una de las salsas más deliciosas que he probado nunca, de verdad.

Pasado ese tiempo ya las tendríamos hechas. Acompañadas de arroz blanco, cuscús, o incluso pasta, es un plato principal completísimo y de lo más original…. ¡Voilá! Aquí lo tenéis:

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de chapiñones y manzana)

El estilismo es el siguiente: el palto de CASA, la fuentecita de corazón es de Alemania y los mantelitos, de Sandra Marques.

Se hace en media hora, y gusta a todos, grandes y pequeños. Se puede hacer con antelación, y puede ser una comida de diario o un plato especial para una cena con amigos. ¿Se puede pedir más? Ahora que vamos a estar un poquito más relajados con las vacaciones, os invito de corazón a probar esta receta. Yo llevaba con ganas desde que lo comí en casa de mi amiga Elena hace dos semanas y hoy he comprobado que efectivamente es y será un plato estrella de este blog. Más Cocotte y más Minute, imposible.

Y sin más me despido hasta el domingo que viene, en el que compartiré con vosotros el último post antes de las vacaciones. De hecho, mientras lo leáis, yo estaré caminito de Tulum, México, con toda mi tropa, porque este año nos hemos ganado todos unas buenas vacaciones. Por eso, este año Cocotte se va a coger el mes de agosto de vacaciones bloggeras, pero os espero el primer domingo de septiembre cargadita de inspiración, de ideas y de sorpresas en las que vosotros, seréis como siempre, mis queridos “glamcooks”, los grandes protagonistas.

¡Un besote y hasta el domingo que viene!

Cocotte.

 

Spaghetti connection

“Spaghetti connection” (pasta con salchichas)

Mis queridos “glamcooks”:

La receta de hoy, más que una receta, es una manera diferente de cocer la pasta, pero me ha parecido tan original que no puedo dejar de compartirla con vosotros, porque la originalidad y la creatividad es parte crucial del cocotteo, ¿no? En realidad son unos trozos de salchichas atravesados con spaghetti. Al cocerlos resulta una especie de “cableado” de spaghetti entre salchichas de lo más curioso. Además, es una receta que podéis hacer y disfrutar con vuestros hijos, acompañada de la salsa que más os guste. ¿Queréis ver cómo? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • Spaghetti
  • Salchichas Frankfurt de las gorditas. Yo he utilizado éstas de Mercadona. Para la cantidad que veis en la foto, que es más o menos una ración, he utilizado dos salchichas enteras, atravesadas por 10 spaghetti cada una.

Ingredientes "Spaghetti connection"

Lo primero que vamos a hacer es trocear las salchichas en pedazos más o menos de este tamaño:

Cortamos als salchichas

A continuación, insertamos 10 spachetti en cada trocito (por el centro de la salchicha) de la siguiente manera:

Idem

Atravesamos cada trozo de salchicha con 10 spaghetti

Y hacemos lo mismo con el resto de los pedacitos. Cortad los extremos para que todos los pedazos de salchicha sean iguales.

Hacemos lo mismo con todos

A continuación, hervimos la pasta con las salchichas en agua hirviendo con sal hasta que la pasta esté hecha:

Cocemos la pasta con las salchichas en agua hirviendo con sal

Idem

Una vez que los spaghetti hayan alcanzado el punto de cocción que os más os guste, los escurrís:

Escurrimos la pasta

Y…, ¡voilá! ¿Qué os parece? Curioso, ¿no?

¨Spaghetti connection"

Podéis acompañar esta pasta como más os guste: solos con mantequilla, o con tomate y queso o con la salsa que prefiráis. El estilismo es muy sencillo: el plato es un plato grande de pasta que compré en Alemania, aunque los podéis encontrar en tiendas CASA, y el mantelito y los boles, también son de CASA.

Y con esta recetita me despido hasta la semana que viene. El martes me vuelvo a marchar al País del Sol Naciente, así es que os mantendré informados por Instagram de todo aquello que me pueda inspirar, que allí es prácticamente todoooo…

Sayonara…

Cocotte-san.

Palitos de parmesano y orégano

Palitos de hojaldre con parmesano con orégano

Mis queridos “glamcooks”:

Después de un inolvidable fin de semana de graduación del master en Córdoba (maravillosa ciudad, por cierto, que os invito a conocer y descubrir, con una gastronomía de quitarse el sombrero), y todavía con el alma cansadita de tanta emoción vivida y acumulada, hoy quiero compartir con vosotros esta receta muy Cocotte, y sobre todo, muy Minute: un aperitivo de palitos de hojaldre con queso parmesano y orégano. Quiero agradecer de nuevo a todos mis compañeros de master este año inolvidable, que estoy segura no acaba aquí, ya que todavía nos queda muchísimo que vivir y compartir juntos. Hoy, de nuevo, ¡este post va por vosotros, MIBers!

Para la receta, vamos a necesitar:

  • Una plancha de masa de hojaldre
  • Queso parmesano rallado
  • Orégano (puede ser seco)
  • Un huevo para pintar el hojaldre

Ingredientes palisots de parmesano y orégano

Lo primero que vamos a hacer es extender la masa de hojaldre sobre una superficie plana, sobre el mismo papel que la envuelve. Una vez extendida, la partimos en dos mitades con un cuchillo, y luego, la volvemos a partir en tiritas pequeñas:

Extendemos la masa de hojaldre

Partimo el hojaldre en dos

Hacemos tiritas de hojaldre

Colocamos cada tirita en una fuente de horno a la que previamente hemos puesto una lámina de papel de horno para que no se nos peguen, y pintamos las tiritas con huevo batido. Si utilizáis una plancha de hojaldre redonda, no os van a salir las tiritas del mismo tamaño. Como lo bonito es que sí lo sean, intentad recortar lo que os sobre para que estén todas igualadas en la medida de lo posible.

Ponemos las tiritas de hojaldre sobre una fuente de horno

Pintamos ,os palitos con huevo

Una vez pintadas, las espolvoreamos con el queso parmesano y con el orégano:

Espolvoreamos con queso parmesano por encima

Añadimos el orégano

Idem

A continuación, las metemos al horno previamente calentado a 180º de temperatura hasta que estén doradas:

Lo horneamos hasta que se doren

Cuando veamos que ya están doradas (ojo, que se doran prontito, no les quitéis el ojo de encima), las sacamos del horno:

Los sacamos del horno

Y…., ¡voilá! Aquí los tenéis. ¿Qué os perecen? Nadie creerá que los habéis hecho vosotros.

Servidos en un vasito alto decorado con alguna cuerdita o rafia quedan de cine…

Palitos de parmesano y orégano

Y con esto me despido hasta a semana que viene, no sin antes desearos una semana cargada de preciosas emociones, como las que yo he vivido en estos últimos días.

Un besote muy fuerte,

Cocotte.

Chupitos de cheescake

Chupitos de cheescake para daros las gracias…

Mis queridos “glamcooks”:

Hoy hace 9 meses y dos días que comencé una aventura personal que sabía iba a ser complicada, pero gratificante: un master que iba a robar gran parte de mi  tiempo y energía pero que esperaba fuera a ser una experiencia interesante e inspiradora. El viernes terminó y puedo deciros que ha sido uno de los mejores aprendizajes de mi vida, y no solo desde el punto de vista académico, que también, sino especialmente desde el punto de vista personal. Quiero dedicar este post a todos mis compañeros de grupo, por todo lo que he aprendido de ellos, y a todos los compañeros del turno B, con los que cada fin de semana de todos estos meses he compartido risas y nervios, por su generosidad y cariño y por haber sido los mejores compañeros de viaje en este difícil año para todos. Quiero también dedicárselo a todos los profesores, tutores y personal que han hecho posible que este barco haya llegado a buen puerto y que el trayecto haya sido maravilloso. Y por último, quiero dedicárselo a mi tropita, por vuestra paciencia y apoyo sin el cual nunca, nunca lo hubiera conseguido… ¡¡¡GRACIAS!!!

Si os soy sincera, cada domingo de este año he pensado: “éste es el último post de CocotteMinute”… porque ha habido momentos en los que me han faltado las fuerzas, pero si he seguido adelante ha sido por todos vosotros, por ese apoyo y cariño que siento detrás de esta ventanita, así es que, ¡GRACIAS a vosotros también! ¡¡CocotteMinute continúa, y piensa hacerlo ahora con más fuerzas que nunca!!

Y por eso hoy os quiero dedicar la receta de mi postre favorito: unos chupitos de cheescake a los que esta vez les he puesto doble y triple ración de otro ingrediente secreto que nunca falla: gratitud… ¿Queréis aprender a hacerlos? Pues empezamos.

Vais a necesitar (para 6 chupitos):

  • 350 g. de queso para untar tipo Philadelphia
  • 75 g. de azúcar
  • 100 ml. de nata para montar
  • 3 hojas de gelatina neutra
  • 5 ó 6 galletas tipo Digestive
  • Una cucharada de esencia de vainilla
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Mermelada de arándanos (o de lo que más os guste), para poner por encima

Ingredientes chupitos de cheescake

Mirad. yo he utilizado esta mermelada que me ha regalado mi amiga Gloria y que es una delicia, porque tiene los arándanos ¡casi enteros! Pero podéis utilizar la que más os guste:

Mermelada de arándanos

Y he utilizado estos tarritos que son ideales para este postre, ya que los podéis cerrar y así es más fácil conservarlos. Los podéis comprar en MAKRO, se les puede dar mil usos y son reutilizables:

Tarritos MAKRO

Pues empezamos. Lo primero que vamos a hacer es pesar el azúcar y calentarlo con los 100 ml de nata:

Pesamos el azúcar

Calentamos el azúcar con la nata

Añadimos ahora la esencia de vainilla, y removemos de nuevo bien:

Añadimos la esencia de vainilla

Removemos bien

Mientras se integra todo, hidratamos la gelatina. La gelatina es muy fácil de utilizar. Tan solo tenéis que hidratar las hojas en un recipiente con agua hasta que estén totalmente reblandecidas (tardan un par de minutos). Una vez reblandecidas, las escurrís y las integráis hasta que se disuelvan en la mezcla que queráis gelificar. Mirad, así:

Hidratamos la gelatina

Añadimos la gelatina hidratada

Una vez integrada y disuelta la gelatina en la mezcla de la nata, el azúcar y la esencia de vainilla, añadimos el queso crema y removemos bien:

Añadimos el queso tipo crema

Idem

Una vez incorporado el queso e integrado bien, lo retiramos del fuego y lo reservamos.

Vamos a hacer ahora la base de las galletas. Para ello, vamos a triturar 4 ó 5 galletas con el accesorio triturador de la batidora:

Trituramos las galletas

Idem

Colocamos ahora un par de cucharadas de mantequilla en un bol apto para microondas, y la derretimos:

Derretimos la mantequilla en el micro

Idem

Idem

Mezclamos ahora la mantequilla derretida con las galleta trituradas, removiendo bien para que se impregnen todas:

La añadimos a las galletas

Removemos bien

Colocamos ahora un par de cucharaditas de esta mezcla en la base de cada uno de los tarritos. Yo lo he hecho con una cucharita, y luego lo he aplastado un poco con este accesorio, pero si no lo tenéis, intentad aplastarlo bien con una cucharita. Si el medio os queda un poco más alto, no os preocupéis, pero intentad que los bordes estén a la misma altura, ya que es una parte que se va a ver:

Ponemos la mezclad e galletas con mantequilla en el fondo de cada tarrito

Vamos ahora a rellenar los tarritos con la mezcla de queso. Yo he utilizado un embudito, pero lo podéis hacer con cuidado con una cucharita o con un biberón de los de salsas:

Incorporamos ahora con cuidado la mezcla de cheescake

Idem

Cerramos los tarritos

Idem

Una vez rellenos todos, los refrigeramos al menos durante 4 horas antes de servirlos:

Los refrigeramos al menos durante 4 horas

Pasado el tiempo, los sacamos de la nevera y los coronamos con un par de cucharaditas de mermelada de arándanos:

Ponemos la mermelada en la superficie del cheescake ya endurecido

Y…, ¡voilá! ¡Va por todos vosotros!

Chupitos de cheescake

Espero que os guste y que os animéis a hacerlos. Es un postre ideal para una cena de picoteo, y lo bueno es que lo podéis hacer con bastante antelación (aguantan al menos 3 ó 4 días en el frigo). Si no los queréis hacer en chupitos, la receta sirve igual para hacer una tarta pequeña.

El estilismo es el siguiente: los tarritos son de MAKRO, y las bandejas de mi adorada Sandra Marques

Y con esto me despido hasta la semana que viene, no sin antes daros de nuevo las gracias y desearos una semana tan dulce como esta receta.

Un besote,

Cocotte.

Ensalada francesa con queso de cabra, bacon y vinagreta de mostaza

Ensalada francesa con queso de cabra, bacon y vinagreta de mostaza

Mis queridos “glamcooks”:

Ya sabéis de mi afición por la cocina francesa, y también, de mi afición por lo verde y las ensaladas. Pues bien, esta semana he decidido unificar esas dos pasiones en esta receta: una ensalada francesa (digo francesa porque la primera vez que la comí fue en París, y todavía hoy la sigo pidiendo cada vez que voy a esa maravillosa ciudad), con queso de cabra, bacon y una vinagreta de mostaza antigua. Es muy, muy Cocotte, y muy, muy Minute, y resulta un entrante perfecto para una cena de verano. ¿Queréis ver cómo se hace? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • Una bolsa de ensalada variada
  • Un bloque de bacon (no compréis el que ya viene cortado, porque lo ideal es que lo trocitos de bacon sean grandes, más grandes que los que vienen ya precortados). Como yo no tenía ese trozo de bacon en casa (lo podéis encontrar ahumado en Mercadona), he utilizado dos lonchas de panceta que tenía, que también sirven para esta ensalada.
  • Pan de baguette o barra rústica.
  • Un crotin de chevignol o quesito de cabra individual por persona. Mirad, yo he comprado éstos en E. Leclerc que para mí son los ideales. Si no los encontráis así, podéis utilizar rebanadas de queso de cabra, que también podéis encontrar en muchos supermercados, y creo vienen en paquetes de dos.

Ingredientes ensalada francesa con queso d cabra y panceta

Crotin de chevignol

  • Para la vinagreta: Aceite de oliva virgen extra de un grado, vinagre de Módena, mostaza antigua (de las de semillas), sal y pimienta

Preparamos la vinagreta de mostaza

Lo primero que vamos a hacer es cortar el bacon o la panceta en trocitos grandes. Mirad, más o menos de este tamaño:

Cortamos la panceta

Idem

Y los freímos en una sartén hasta que estén dorados y crujientes. Una vez fritos, eliminamos el exceso de aceite dejándolos sobre papel de cocina.

La freímos

Escurrimos bien la panceta sobre papel secante

Cortamos ahora el pan y lo abrimos en dos. Sobre él vamos a colocar el queso, así es que lo podéis partir del tamaño de las lonchas de queso que tengáis:

Cortamos el pan

Colocamos sobre cada trozo un crotin de chevigmol y los ponemos sobre una fuente para meterlos al grill, de manera que el queso se caliente, dore y funda un poco por el interior:

Ponemos el queso de cabra sobre el pan

metemos el queso con el pan al horno

Mientras se doran, hacemos la vinagreta. Ponemos en un bol el aceite, el vinagre (yo os recomiendo esta reducción de vinagre de Módena que es una delicia), una cucharadita de mostaza de grano la sal y la pimienta al gusto, y removemos bien:

Preparamos la vinagreta de mostaza

Idem

Idem

Una vez dorado el queso, procedemos a montar la ensalada:

Preparamos la ensalada

Ponemos primero un lecho de ensalada en el fondo del plato, y lo rociamos con un poco de la vinagreta:

DSCN0130

Añadimos sobre ella algo de la vinagreta

Añadimos ahora el bacon o la panceta frita:

Añadios la panceta frita y escurrida

Y sobre ella, el pan con el queso de cabra caliente y dorado:

Y el trozo de pan con queso de cabra

Terminamos rociando el queso con otra cucharada o dos de vinagreta y pimienta:

Coronamos con un poco más de vinagreta y pimienta

Y…., ¡voilá! Rica, ¿no? os recomiendo de verdad probarla, porque la combinación de la panceta o bacon crujiente, con el queso caliente y el frescor de la ensalada es una auténtica delicia…

Ensalada francesa con con queso de cabra, bacon y vinagreta de mostaza

El estilismo es el siguiente: los boles los compré en Tokio, en un puesto de la calle, muy cerca del mercado de Tsukiji, que es el mercado del pescado (toda una experiencia ver la subasta del atún que se hace a las 5 de la mañana…). Una pena que no me atreviera a comprar más, porque son divinos… Y la cestita me la regalaron hace ya unos años.

Espero que os haya inspirado la recetita de hoy y que os animéis a hacerla. Hoy os voy a pedir un favor: me encantaría que compartieseis conmigo vuestra receta de ensalada estrella, y así, las preparo y las subo, ¿os parece? El universo “ensalada” es inmenso, y estoy segura de que vuestras recetas ¡¡superarán con creces las expectativas de Cocotte y de todas las cocotteras y los cocotteros que nos siguen!! ¿Os animáis? ¡Me encantaría conocerlas y compartiras con todos vosotros!

Os mando un besote gigante cargado de cariño y os deseo una semana fresca por fuera y cálida por dentro, como esta ensalada francesa..

Cocotte.

 

Pincho de hamburguesa con trufa y huevo de codorniz

Pincho de hamburguesita con trufa y huevo de codorniz

Mis queridos “glamcooks”:

Pese a que Cocotte no es muy futbolera que digamos (me estoy aficionando cada día más gracias a mi peque, que juega en un equipo maravilloso), el Mundial de Fútbol es un acontecimiento que sigo, no tanto por los partidos, que también (especialmente los que juegue nuestra selección), sino porque me parece una excusa estupenda para reunir a los amigos. En este blog ya tenéis una serie de aperitivos que os invito a probar y que son estupendos para acompañar las cervecitas del partido, como por ejemplo los Dirty Nachos (nachos con guacamole, frijoles, salsa mejicana y crema fresca), el dip de cebolla (una salsa para acompañar crudités o patatas fritas que la adoptaréis de inmediato para vuestro aperitivo de los domingos, por su sabor y facilidad de preparación), el dip de alcachofas (sorprendente…),  el paté de mejillones  (rico, rico), o las piruletas de brie y mermelada de frambuesa (¡con las que quedaréis de cine!). Por eso hoy quiero compartir con vosotros otro aperitivo de lo más Cocotte y de lo más Minute, que probablemente sea uno de mis favoritos: unas hamburguesitas con trufa y huevo de codorniz. ¿Queréis saber cómos e hacen? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • Un paquete de hamburguesitas (si las hacéis vosotros, muuuucho mejor, pero Cocotte anda siempre corta de tiempo…., por eso éstas son compradas)
  • Unas cucharaditas de pasta de trufa negra o “paté al tartufo nero”. Éste es un ingrediente comprado en la boutique del gourmet de El Corte Inglés, pero en Hipercor lo tienen seguro, e incluso en las grandes superficies tipo Carrefour. En Mercadona no lo encontráis. Es una delicia de tal calibre y sirve para tantas cosas (desde pasta hasta rissotos), que os recomiendo haceros con uno. Mirad, es éste:

Pasta de trufa negra

  • Unas rebanadas de pan
  • Huevos de codorniz

Ingredientes hamburguesitas con trufa y huevos de codorniz

Lo primero que vamos a hacer es freír las hamburguesitas en una sartén con muy poquito aceite:

Freímos las hamburguesitas

Una vez fritas, cortamos el pan en rebanaditas:

Cortamos el pan en rebanaditas

Freímos ahora los huevos de codorniz:

Freímos los huevos de codorniz

Y procedemos a montar los pinchos:

Montamos los pinchos

Sobre cada rebanada de pan ponemos una hamburguesita, y sobre cada una de ellas, una cucharadita de pasta de trufa negra:

Ponemos una hamburguesa sobre cada rebanada de pan, y encima, una cucharadita de pasta de trufa negra

Colocamos sobre cada pincho un huevo de codorniz frito y…, ¡voilá! ¿Os gusta?

Pincho de hamburguesita con trufa y huevo de codorniz

Acompañado de patatas paja, o simplemente patatas fritas tipo chips, son una auténtica delicia. El estilismo es muy sencillo: la fuentecita rectangular la compré en Alemania, y el cuenquito es japonés.

Espero que este pincho os inspire otros muchos que compartir con los vuestros, viendo un partido o simplemente disfrutando de una terraza al solecito.

Os mando un besote muy fuerte, y os deseo una semana de lo más deportiva…

¡Hasta el domingo que viene!

Cocotte.