CocotteMinute – Glam cooking, creative living
Berenjenas a la parmesana

Berenjenas a la parmesana (“Melanzane parmiggiana”)

Mis queridos “glamcooks”:

Espero que hayáis disfrutado de este maravilloso tiempo que nos acompaña estos días… Este tipo de primavera desubicada en el tiempo es un auténtico regalo del cielo que hay que aprovechar hasta el último minuto. Yo, además de haber disfrutado a tope de mi tropa este fin de semana, he preparado esta receta que quiero compartir con todos vosotros, ya que me llamó la atención mucho cuando me la contaron y he querido ponerla en práctica para ver si eran tan rica como me decían… Lo cierto es que sí lo es, y por eso la he elegido para hoy: berenjenas a la parmesana. La berenjena es una de mis verduras favoritas, y cocinada así, os va a encantar. Italia es otro de los países que adoro (además de francesa, Cocotte tiene alma romana…). Tuve la fortuna de vivir un tiempito en Florencia y de conocer a fondo su gastronomía, que va mucho más allá de la pasta y de la pizza, como es buen ejemplo este plato. ¿Queréis aprender a hacerlas? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 3 berenjenas
  • 1 paquete y medio de queso mozzarella rallado
  • 1 paquete de queso parmesano rallado
  • pan rallado con ajo y perejil
  • 1 bote y medio de salsa de tomate estilo casero (o un bote de salsa de tomate napolitana)
  • 2/3 huevos para rebozar
  • especias italianas: ajo en polvo, orégano y albahaca
  • pasta para acompañar
  • perlitas de mozzarella (opcionales)

Ingredientes berenjenas a la parmensana

Lo primero que vamos a hacer es quitar los extremos de las berenjenas y pelarlas:

Cortamos los extremos de las berenjenas

Idem

Y las pelamos

Una vez peladas, las cortamos en rodajas de este tamaño:

Las cortamo en rebanadas

Una vez cortadas, las ponemos en agua con sal durante unos 30 minutos más o menos. Esta operación, que es opcional, nos ayudará a quitarle ese toque amargo que a veces tienen las berenjenas. Yo he utilizado Mediterránea Agua de Mar, que como ya os conté, es la sal perfecta, porque contiene todos los minerales originales presentes en el mar y que nuestro cuerpo necesita.

Las ponemos en agua con sal

Idem

Idem

Idem

Mientras transcurre ese tiempo, vamos cociendo la pasta que nos servirá de acompañamiento:

Cocemos la pasta

Cocemos la pasta

Mientras se hace la pasta, preparamos la salsa de tomate con todas las especias. Mirad, yo he utilizado este botecito de especias para espaguetis o platos italianos, pero además, le he añadido ajo en polvo, orégano y albahaca. Podéis utilizar también un bote de sala para pasta ya hecho. Puede ser boloñesa o napolitana, la que más os guste.

Hacemos la salsa

Especiasl italianas

las añadimos al tomate

Albahaca, ajo en polvo y perejil

Removemos bien

Reservamos la salsa y comenzamos a rebozar las berenjenas. Lo interesante de esta receta es que las berenjenas no van fritas, sino empanadas, ¡y al horno! Esto hace que no sea tan grasa. la verdad es que me sorprendió bastante, pero el resultado es más ligero y exquisito. Lo primero que vamos a hacer es secar bien las berenjenas con un trapo de cocina limpio o con papel secante:

Secamos bien las berenjenas

Idem

Idem

Batimos ahora los huevos y ponemos el pan rallado en un plato. Yo he comprado este pan rallado con ajo y perejil que le da un toque delicioso y muy ad hoc a este plato. Pasamos las berenjenas primero por el huevo, a continuación por el pan rallado, y las vamos colocando en una fuente de horno:

Pan rallado con ajo  perejil

Rebozamos las berenjenas en huevo y pan rallado

Idem

Las apsamos por huevo Luego por pan rallado

Y las colocamos en una fuente de horno

Idem

Metemos ahora la fuente de horno (os saldrán un par de fuentes), en el horno previamente calentado a 180º, y las meteremos primero 10 ó 15 minutos o hasta que el pan se dore. Las sacaremos, les damos la vuelta, y las metemos de nuevo unos 5 minutos más por la otra cara si hiciera falta. Vais a ver que parece que no están hechas (estamos acostumbradas a ver el color tostado que adquieren al freírlas), sin embargo, la costra de pan rallado está crujiente, y comienzan a estar blanditas por dentro:

Las metemos al horno durante 10 ó 15 minutos hasta que el pan se dore

Las sacamos

Les damos la vuelta

Una vez terminada esta operación, vamos a proceder a montar la fuente de horno. Para ello, vamos a poner primero una capa de la salsa de tomate que tenemos reservada en el fondo de la fuente, y sobre ella, una capa de berenjenas:

Cubrimos el fondo con salsa de tomate

Idem

Y lo curbimos con unac apa de berenjenas

Añadimos ahora una buena capa de queso mozzarella rallado y otra de queso parmesano:

Añadimos una capa de queso mozzarella

Otra de queso parmesano rallado

Repetimos de nuevo la operación: primero una capa de tomate, luego otra de berenjenas, y encima de ellas, una capa de mozzarella y otra de parmesano:

Volvemos a repetir la operación

Ponemos de nuevo una capa de salsa de tomate sobre las berenjenas

Otra capa de berenjenas

Idem

Y de nuevo dos capas de queso: una de mozzarella y otra de parmesano rallado

Y así sucesivas veces hasta que hayáis utilizado todas las berenjenas. Yo tenía unas sobritas de salsa boloñesa (con carne picada) del día anterior, y la he utilizado en la última capa. Si os gusta más así, podéis hacerlo si queréis todo con salsa boloñesa:

Repetimos la operación

Capa e berenjenas

Y como tenía unas perlitas de mozzarella, las he añadido encima de las dos capas de queso como coronación final de la fuente:

Coronamos con queso mozzarella 8en este caso, con perlitas)

Idem

Una vez que la fuente está terminada, la metemos al horno durante unos 25 minutos a 180º con cuidado de que no se queme la superficie. Esto hará que los quesos se fundas y que la berenjenas empanadas se impregnen de la salsa… Umm….

LO metemos al horno durante 25 minutos aprox.

Escurrimos la pasta que ya estará hecha, y la servimos junto con las berenjenas:

Escurrimos la pasta

Las sacamos y las servimos con la pasta

Y…., ¡voilá! ¿Os gusta? Es un plato completo y de temporada, que os recomiendo hacer el día anterior, porque de un día para otro ya está de morirse de rico…

Berenjenas a la parmesana

 

La fuente grande azul es de IKEA, la pequeña blanca la compré en Alemania, las copas verdes son de Zara Home y el mantel de cuadros es de A Loja do Gato Preto.

Espero que os haya gustado la receta y que os animéis a probarla. Si es así, ¡ya me contaréis!

Os mando un besote muy fuerte y os deseo una semana tan luminosa con este domingo…

Cocotte.

 

Sopa cremosa de patata (con bacon y cebolleta)

Sopa cremosa de patata (con bacon y cebolleta)

Mis queridos “glamcooks”: Disculpad que me haya retrasado unas horas en la publicación del post! Pero ya estoy aquí con vosotros. Pese a que este fin de semana ha hecho un tiempo espléndido, he querido elegir esta receta que más encaja en un fin de semana lluvioso que en un día maravilloso de sol, pero en fin, me ha parecido tan rica e interesante, que no he podido resistirme a sus encantos culinarios: se trata de una sopa cremosa de patata con cebolleta y bacon como guarnición. Es un plato de lo más completo (de hecho, lo hemos servido como plato  único), porque al llevar hidratos de carbono y proteína, es muy saciante. Es una receta americana (imagino que de alguna zona de duro invierno), y ahí os la dejo para el próximo fin de semana que llueva. ¿os apetece saber de qué va? Pues empezamos. Antes de continuar, quería dedicarle esta receta a mi amiga Mafe, una inyección deliciosa de energía que siempre, siempre, está cerquita… No cambies nunca, eres divina… Mil gracias por tu sonrisa y tu amistad. va por ti, princesa. Vais a necesitar (para 6 personas):

  • 8 patatas rojas
  • 2 paquetes de bacon en tiritas
  • 2 cebolletas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • caldo de pollo
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 125 g. de harina
  • 200 ml de nata líquida espesa
  • cebollino al gusto
  • sal y pimienta

Ingredientes sopa cremosa de patata (con cebolleta y bacon) Lo primero que vamos a hacer es freír el bacon en una olla. Yo he elegido este olla de Lecreuset que adoro… Tiene que quedar muy, muy doradito. Una vez frito, lo retiráis de la olla, y si no ha soltado demasiada grasa, añadís un poco de aceite de oliva, ya que en ese aceite, vamos a pochar las verduras. Ojo, si ha soltado mucha grasa, retirad la mitad o más, hasta dejar la necesaria para pochar las verduras, que no debe ser mucha. Freimos el bacon hasta que quede muy dorado Una vez dorado, lo retiramos Bacon dorado Mientras se hace, pelamos y cortamos las verduras en rosdajitas: el puerro, el apio (al que le quitamos las fibras laterales) y las dos cebolletas. Lavamos las verduras las cortamos en rodajitas Una vez preparadas, las llevamos a la olla donde hemos frito el bacon. como os he dicho, tiene que haber el aceite justo para pochar las verduras, que no debe ser mucho. Si es la grasa que ha soltado el bacon, mejor, pero si el bacon ha soltado mucha, hay que quitarle el sobrante a la olla, y si, como en mi caso, os falta, añadís un poco de aceite de oliva. Una vez caliente, añadís las verduras y las dejáis pochar. Quedarán un poco oscuritas porque cogerán el color del bacon que se os haya pegado… Ese sabor es delicioso, así es que tranquilos, ¡que es así! Añadimos un poco más de aceite si veis que ha quedado poco de freír el bacon Añadimos las verduras Removemos bien Ojo, reservad los tallos de las cebolletas, porque cortaditos en rodajitas finas nos van a servir al final para guarnición: Rodajitas del tallo de la cebolleta para la guarnición Y ahora, una vez que las verduras ya estén transparentes, picamos y partimos los dos dientes de ajo, y los añadimos a la olla: Pelamos y picamos los dos dientes de ajo Idem Los añadimos a la olla Mientras se pochan todas las verduras, lavamos, pelamos y cortaos la patatas en cubitos: Pelamos las patatas Idem Las lavamos bien las partimos en cubitos Idem Y las añadimos ahora a la olla y lo removemos bien todo: Añadimos las patatas a la olla Idem Idem Pasados unos dos minutos, añadimos el caldo de pollo hasta cubrir todas las patatas. En mi caso, ha sido un litro de caldo. Tapamos la olla, y lo dejamos todo cocinar a fuego medio hasta que las patatas estén hechas (unos 25 minutos más o menos): Añadimos el caldo Hasta cubrir las patatas Lo tapamos y lo dejamos hacer hasta que las aptatas estén blandas (unos 25 minutos) Mirad la monada de cocottada que me ha regalado mi amiga Mafe para apoyar la cuchara cuando no la uso. o bien, para que no se caiga dentro de la olla: Cocottada para apoyar la cuchara Idem Herramienta para apoyar la cuchara Mientras se hacen las patatas, vamos a hacer una mezcla/truco que es sin duda el ingrediente secreto (junco con el amor, ya lo sabéis), de esta sopa crema. Vamos a poner en un cazo, las 3 cucharadas de mantequilla (unos 30g.), y cuando se haya derretido, añadimos los 125 g. de harina sin dejar de remover, y el bote de nata espesa (mirad, yo he comprado ésta de Presidént) hasta que se haga una especie de pasta. mirad, así: Ponemos la matequilla en un cazo hasta que se derrita Añadimos la harina (1 cup) Idem Y la nata espesa Sin dejar d e remover Idem Hasta que espese La retiramos del fuego, y cortamos un buen puñado de cebollino, que le vamos añadir a esta masa: Cortamos el cebollino Lo añadimos a la masa Idem Y removemos bien Una vez realizada esta operación, añadimos esta masa a la sopa y la integramos bien con una cuchara hasta que se disuelva totalmente. Esta masa espesará la sopa y le dará esa textura cremosa que hace tan especial este plato: Añadimos la pasta a la sopa Idem Y removemos bien hasta que se integre Como veis, yo hasta ahora no he añadido nada de sal a la receta. Como me ha quedado un poco espesa, le he añadido un chorrito de Mediterránea Agua de Mar , un ingrediente cuyas propiedades desconocía, y que me ha parecido un hallazgo. Esta semana me han invitado a participar en una acción solidaria en la que, solo por probarla en una de mis recetas, cederían 100 kg. de alimentos al Banco de Alimentos en mi nombre. Creo que solo por eso hubiera merecido la pena participar, pero lo cierto es que es un ingrediente excelente y saludable , ya que incremente el valor nutricional, reduce el uso de la sal y potencia el valor nutricional. Os invito a visitar la página con tan solo hacer click en el enlace. Mirad, es ésta. Salad con Mediterránea Agua de Mar Si no tuvieseis agua de mar, salpimentad al gusto. Dejadla cocinar durante unos 5 minutos más a fuego medio, lento, y…., ¡voilá! Se sirve con el bacon por encima, un poco de cebollino (las que habíamos reservado) y queso emmental o cheddar rallado y unas rodajitas del tallo de la cebolleta. Esta guarnición completa es la clave para que la receta os salga redonda. ¿Qué os parece? Rica, ¿no? Pues os invito a probarla, porque gusta a niños y a mayores, e igual os sirve para una comida de domingo lluvioso, que para una cena de semana. Sopa cremosa de patata (con cebolleta y bacon) Aunque la receta es americana, todos los cuenquitos los compré en el Mercado Tsukiji de Tokio… Un paraíso para mí… Espero que os haya gustado la receta de esta semana y que ¡os animéis a ¡hacerla! Os mando un besote enorme y os deseo una semana tan cálida y reconfortante como esta receta. Cocotte.

Tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada

Tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada

Mis queridos “glamcooks”:

Cuando estéis leyendo estas líneas yo acabaré de aterrizar en París, una de las ciudades del mundo en las que mejor me siento y que me carga de energía e inspiración hasta límites insospechados… Cocotte debió ser francesa en otra vida, porque adoro su manera de vivir y de disfrutar la vida, y por supuesto, su manera de cocottear. Eso sí que es glamcooking elevado a la máxima potencia. Y para estar a la altura, he decidido compartir con vosotros una receta de inspiración francesa, muy, muy glam, pero que respira por los 4 costados la filosofía de este blog: es muy Cocotte y muy Minute. Hoy vamos a hacer unas tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada, un entrante que bien podéis poner en una cena con amigos, o incluso en una comida o cena de Navidad.  Ésta es una receta de mi adorada amiga Elena Sánchez Tejero, una fuente de inspiración inagotable para Cocotte… Mil gracias, amiga. ¿Queréis ver cómo se hace? Pues empezamos.

Vais a necesitar (para 4 personas):

  • 200 g. de foie (dos paquetes como el que véis en la foto)
  • 2 manzanas Golden o reineta
  • 2/3 cebollitas francesas (de las pequeñitas)
  • 30 g. de mantequilla
  • 4 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 chorrito de crema de vinagre balsámico de Módena
  • sal y pimienta

Ingredientes Tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada

Lo primero que vamos a hacer es caramelizar las cebollitas. Éste es un acompañamiento maravilloso para cualquier plato, por lo que os recomiendo que guardéis esta receta aparte para poder hacer esta guarnición que podéis utilizar también con carne de cerdo, de ternera, etc, etc… Para ello, vamos a calentar un poco de mantequilla en una olla. Mientras se calienta (a fuego suave/medio), pelamos las cebollitas y las partimos en trozos no muy pequeños, mejor en rodajitas. Mirad, así:

Ponemos mantequilla a calentar en una ollita

Partimos las cebollitas en trozos no muy pequeños

Idem

Una vez cortadas, las añadimos a la mantequilla derretida en la ollita y removemos bien para que se vayan pochando:

Añadimos las cebollitUna vez removidas, añadimos dos cucharadas de azúcar moreno:

Y al azúcar moreno

Y cuando ya lleve un ratito y el azúcar esté completamente integrado, añadimos un chorrito de crema de vinagre balsámico de Módena. Mirad, yo compro éste en Mercadona y  me encanta. Lo utilizamos muchísimo (para ensaladas, como condimento, decoración de paltos salados, etc.):

REducción de vinagre balsámico de Módena

Añadimos la crema de Módena

Idem

Cuando este bien integrado, salpimentamos y  apartamos:

Salpimentamos

Cebolla caramelizada

Procedemos ahora a preparar las manzanas. Las pelamos y las partimos en dos o tres rodajas no muy finitas, más o menos de este tamaño. Como os va a sobrar manzana, no la tiréis, porque esas sobras las vamos a partir en trocitos y las vamos a utilizar también:

Pelamos las manzanas

Las cortamos en rodajas no muy finas y las descorazonamos

Idem

Cortamos las sobras en trocitos cuadraditos de este tamaño:

Parimos el resto en cuadraditos

Vamos a rehogar ahora las sobras de manzana (todo menos las rodajas) en un poco de mantequilla, y le vamos a añadir también una o dos cucharadas de azúcar moreno (dependiendo de la cantidad de manzana que os haya sobrado):

Ponemos de nuevo mantequilla en una olla

Añadimos azúcar moreno

Calentamos en una sartén un poco de mantequilla de nuevo y doramos las rodajas de manzana vuelta y vuelta. Esto lo hacemos para que la manzana se reblandezca un poco y no resulte muy dura en la tosta ya que, aunque vamos a terminar la receta con un golpe de horno, no es suficiente para que obtenga esa textura blandita:

Calentamos un poco de mantequilla en una sartén

Doramos las rodajas de manzana vuelta y vuelta

Una vez doradas las rodajas de manzana, preparamos el foie. Lo cortamos rodajas que vamos a colocar sobre la manzana. Mirad, yo de este paquete he sacado dos rodajas, por lo que para 4 personas, necesitáis dos paquetes. Otra opción es poner un poco menos (es decir, la mitad de cada media rodaja). Os sale más económico y la cantidad de foie todavía es correcta para la receta. La cantidad de foie dependerá de vosotros. Podéis poner más o menos en función de vuestros gustos.

Partimos dos buenas rodajas de foie

Idem

Y procedemos ahora a montar las tostas. En una fuente de horno, ponéis una rodaja de manzana dorada en mantequilla. Sobre ella, una loncha de foie. Sobre el foie, una cucharada de cebolla caramelizada, y coronáis con un poquito de las sobras de manzana que habéis dorado con la mantequilla y el azúcar moreno. Mirad, así:

Montamos las tostas

Ponemos las rodajas de manzana en una fuente de horno, y sobre ellas, una rodaja de foie

Añadimos la cebolla caramelizada sobre el foie

Y coronamos con la manzana sobrante rehogada

Ahora, lo vamos a mater en el grill previamente calentado, durante un par de minutos, hasta que veáis que el foie comienza a brillar y a estar blandito.

Metemos al grill durante unos minutos

Sacamos cuando el foie comience a estar blando

Lo servís inmediatamente, decorando el plato con un chorrito de la crema de balsámico, y…. ¡voilá!

Tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada¿No os parece un plato de  postín? Pues ya veis que no tiene mucho misterio y que lo podéis hacer tan ricamente en casa. La combinación del dulzor de la manzana y la cebolla, con el foie, y el toque un poco agridulce del vinagre, resulta delicioso.

El estilismo (la fuentecita plateada y el mantelito), son de Sandra Marques. Espero que os guste y que so animéis a hacerlo.Si es así, por favor, ¡compartid el resultado!

Os mando un beso muy fuerte, y os deseo una semana deliciosa y sofisticada, como esta receta. ¡Bon appétit!

Un besote muy fuerte desde la ciudad de la luz y el amor…

Cocotte.

 

Galletas de té verde

Galletas japonesas de té verde (té verde matcha)

Mis queridos “glamcooks”:

Tras un inspirador viaje a Japón, donde de nuevo he vuelto a experimentar la maravillosa cultura de este país que adoro, hoy quiero compartir con vosotros, y en homenaje a todos mis compañeros japoneses que hacen que cada viaje sea especial y maravilloso, una receta de inspiración japonesa: unas galletas de té verde (té matcha, el té que se utiliza en la ceremonia del té, una de las manifestaciones más extraordinarias y deliciosas de la cultura nipona).

Estoy segura de que más de una vez habéis pedido sushi para tomar en casa. Yo debo reconocer que he hecho alguna cena japonesa en casa, aunque también debo reconocer que siempre he pedido el sushi fuera… El sushi que acompaño con unas sopas de miso de sobre que venden en los establecimientos japoneses que, acompañadas con un poco de tofu y cebolleta frescos y servidas en los típicos boles negros de sopa de miso, ¡resultan de lo más auténticas! Por eso, para la próxima, quiero hacer alguna cocottada japonesa, y estas galletas, acompañadas con un poco de helado de vainilla, ¡van a ser el postre casero! ¿Queréis aprender a hacerlas? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 2 cucharadas de té verde matcha (que podéis adquirir on line, en establecimientos japoneses o en la zona gourmet de las grandes superficies)
  • 70 gr. de azúcar
  • 120 gr. de mantequilla
  • 180 gr. de harina
  • 1 huevo

Ingredientes galletas de té verde

Mirad, éste es el té verde matcha. Yo lo he comprado en Tokio, pero lo podéis encontrar on line, en tiendas japonesas o en la zona gourmet de las grandes superficies. Especificad cuando lo compréis que lo queréis para hacer unas un dulce (con él podéis hacer galletas, bizcocho o helado):

Té verde matcha

Lo primero que vamos a hacer es sacar la mantequilla de la nevera como dos horas antes de hacer las galletas, de manera que esté lo suficientemente blanda como para que podamos batirla con un tenedor. Pesamos la mantequilla:

Pesamos la mantequilla

Y el azúcar y la harina:

El azúcar

La harina

Ponemos ahora la mantequilla blandita en un bol y la batimos con un tenedor hasta conseguir una pasta:

Ponemos la mantequilla en pomada en un bol y la batimos bien

Idem

Añadimos el azúcar y continuamos batiendo:

Añadios el azúcar

Y lo mezclamos bien

A continuación, batimos el huevo, lo añadimos a la mezcla anterior y lo integramos bien:

Añadimos un huevo

Y lo mezclamos bien

Añadimos ahora la harina pasada por un tamiz. Si no tenéis tamiz o colador:

Añadimos la harina tamizada

Idem

Y ahora, añadimos las dos cucharadas de té verde. Mirad, el mío venía envasado al vacío… Adoro el color verde y el olor de este té…

Lata de té verde

Idem

Y añadimos el té verdeY lo batimos todo bien hasta que se integre:

mezclamos bien

Extendemos ahora la mezcla sobre un film de cocina transparente. El grosor que le deis a la masa será el grosor de las galleta. A mí me gustan gorditas, por eso he dejado la masa estirada con algo de grosor:

Idem

Para estirarla mejor, la volvéis a tapar con film, y pasáis por encima un rodillo, sin aplastar mucho para que no os queden demasiado planas:

Lo cubrimos y lo estiramos con un rodillo

Una vez hecho este paso, refrigeramos la masa durante al menos una hora en la nevera antes de darles forma:

Refrigeramos la masa durante una hora

Una vez pasado este tiempo, sacáis la masa de la nevera, y con un molde, vais haciendo las galletas y poniéndolas en una bandeja de horno cubierta con papel de horno:

Hacemos las galletas con un molde y las ponemos en una bandeja de horno

Idem

Idem

Mirad, quedan perfectas, ¿no? Las horneamos a 170º durante unos 20-25 minutos:

Las metemos al horno durante 20 minutos a 170º

Pasado este tiempo, ya las tenéis hechas:

Galletas de té verde

Y…., ¡voilá! Aquí las tenéis… El resultado es delicioso, con ese toque de sabor a té matcha que, combinado con un poco de helado de vainilla, es una auténtica delicia….

Galletas de té verde

El estilismo es el siguiente: los boles me los regalaron, el mantelito es de A Loja do gato Preto y la caligrafía es el nombre de mis hijos en japonés…

Espero que os haya gustado la receta de hoy… Transportarse mental o culinariamente a otros países y culturas es de los más inspirador… Yo es un deporte que frecuento a menudo, y os animo a que lo hagáis vosotros también… En esta pequeña ventana al mundo, siempre tendréis una recetita internacional con la que poder hacerlo…

Os mando un besote muy fuerte, y os deseo una semana tan dulce e interesante como esta receta…

Cocotte.

 

Medallones de solomillo de cerdo con piña

Medallones de solomillo de cerdo con piña

Mis queridos “glamcooks”:

Cuando estéis leyendo este post, yo estaré de nuevo caminito a Tokio, esa ciudad que me apasiona y que me resulta tan inspiradora desde todos los puntos de vista… Espero poder compartir con vosotros vía Instagram todo aquello que despierte mi atención, aunque intentaré controlarme, porque allí todo, todo, la despierta… Quiero dedicarle este post a mi pequeña princesa, que hoy cumple 12 añitos… Parece que fue ayer cuando nació, y hoy es ya toda una mujercita. No cambies nunca, eres divina…

Hoy quiero compartir con vosotros una receta que es una variación de la receta de los escalopines de pollo con salsa de champiñones y manzana, que subí al blog hace unas semanas. Es sin duda, una de las recetas estrella de este blog, que os animo de corazón a probar. Tanto  me ha gustado esta receta de mi gran amiga Elena, que he realizado sobre ella una variación utilizando solomillo de cerdo en lugar de pollo y zumo de piña en lugar de manzana. El resultado, delicioso. ¿Os apetece aprender a hacerla? Pues empezamos.

Vais a necesitar (para 4 personas). Yo he hecho doble ración, por eso veréis algunos ingredientes dos veces:

  • 1 solomillo de cerdo
  • 1 sobre de crema de champiñones
  • 1 brick pequeño de zumo de piña
  • 1 latita de piña en su jugo
  • 1 cebolla (o cebolleta)
  • sal y pimineta

Ingredientes de medallones de solomillo con piña

Lo primero que vamos a hacer es limpiar bien el solomillo. Intentad quitar con unas tijeras o un cuchillo afilado (con mucho cuidado), todas las partes blancas o de grasa que veáis que tenga la carne:

Limpiamos bien el solomillo

Una vez limpio, lo cortáis en filetitos (o medallones) de este grosor más o menos y los salpimentáis bien:

Cortmos el solomillo en filetitos de este grosor

Los salpimentamos bien

Ponéis el sobre de crema de champiñones en un plato hondo, y rebozáis bien cada medallón por los dos lados:

Ponemos la crema de champis en un plato o bol

DSCN0385

Rebozamos los medallones de carme

Idem

Importante, reservad lo que os haya sobrado de crema de champiñones una vez rebozados los medallones, porque lo vais a necesitar luego.

Reservamos la crema que nos haya sobrado

A continuación, los freímos vuelta y vuelta, unos 2 ó 3 minutos máximo, en una sartén con aceite caliente, y los reservamos:

Los freímos vuelta y vulta en aceite caliente

Idem

Mientras se fríen, partimos la cebolla en trocitos pequeños y la pochamos en otra sartén con un poco de aceite:

Partimos la cebolla fiita

Freímos la cebolla

Abrimos la lata de piña y reservamos el jugo. Yo he comprado esta latita en Mercadona que ya trae partidas las rodajas de piña, lo que resulta de  lo más cómodo. Añadimos los trocitos de piña a la sartén con la cebolla pochadita y removemos bien:

Reservamos el jugo de la piña

Añadimos los trocitos de piña

Cogemos ahora los solomillos fritos que teníamos reservados, y los añadimos a la sartén con la cebolla pochada y la piña, y sobre ellos, añadimos el resto de crema de champiñones que nos había sobrado de rebozarlos:

A continución, los medallones

Sobre ellos, añadimos el sobrante de crema de champiñones

Idem

Cubrimos ahora con el zumo de piña del brick y con el que nos ha sobrado de la lata de los trocitos de piña:

Y cubrimos con el zumo de piña

Removemos bien y salpimentamos:

Idem

Salpimentamos

Lo dejamos cocer a fuego lento unos 5 minutos, hasta que la salsa espese. Como los solomillos están rebozados con la crema de champiñones, y hemos echado el sobrante de la crema a la salsa, ésta espesa de manera muy rápida, y junto con el sabor del zumo de piña, el resultado es un escándalo…

Removemos

Y…, ¡voilá! ¿Os gusta? Es un plato principal de primera división, y se puede hacer con antelación y congelar. Si la salsa os quedara espesa, no tenéis más que echarle un chorrito de nuevo de zumo de piña y lo integráis bien en la salsa mientras lo calentáis.

Medallones de solomillo de cerdo con piña

El estilismo es el siguiente: el plato es de CASA, y las flores, de Sandra Marques.

Espero que os haya gustado y que os animéis a probarla. Os dejo que me quedan minutos con mi pequeña antes de irme y quiero aprovechar hasta el último…

Os deseo una semana inspiradora. Os aseguro que para eso no hace falta irse a Japón… basta con mirar con atención a  nuestro alrededor.

Un besote muy fuerte y hasta la semana que viene. Sayonara.

Cocotte.

 

 

Crema de calabaza con roquefort y nueces

Crema de calabaza con roquefort y nueces

Mis queridos “glamcooks”:

Espero que hayáis disfrutado de una estupenda semana. Cocotte es una amante de las cremas de todo tipo y color. En este blog ya tenéis unas cuantas (de coliflor con miguitas de bacon, de foie gras, crema caprese de tomate y mozzarela, de setas con lascas de parmesano, de zanahoria con curry o de lentejas con foie), y hoy vamos a completar la lista con otra nueva que espero os guste: se trata de una crema de calabaza con roquefort y nueces. Reconozco que las cremas son un recurso estupendo y son tan versátiles que igual pueden tomarse calientes en invierno, que frías en verano, como entrante o como aperitivo, para una cena de diario, o bien, para una cena con invitados. Ésta acepta todas las modalidades. ¿Os animáis a probarla? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 500 g. de calabaza pelada
  • 200 g. de puerros
  • 400 ml. de leche evaporada IDEAL
  • 400 ml. de agua
  • dos pastillas de caldo de pollo o de verdura
  • una cucharada de mantequilla para rehogar la verdura
  • pimienta al gusto

Ingredientes crema de calabaza con roquefort  nueces

Para la crema de roquefort, vais a necesitar:

  • Una cuña de queso roquefort
  • Un puñado de nueces peladas
  • Un chorrito de nata

Ingredientes crema de roquefort

 

Lo primero que vamos a hacer es limpiar y pelar los puerros en rodajitas:

Limpiamos y pelamos los puerros

Mientras lo hacemos, calentamos un poco de mantequilla en una olla para rehogar los puerros y la calabaza:

Calentamos un poco de mantequilla en una olla

Idem

Partimos también la calabaza. En Mercadona venden, en la zona de las neveras de la verdura fresca, estos paquetitos de calabaza pelada que son muy cómodos. Éste pesa unos 500 g. así es que con uno os daría:

Partimos la calabaza

Idem

Rehogamos ahora la verdura: primero el puerro, y pasados unos dos o tres minutos, añadimos la calabaza:

Rehogamos los puerros y la calabaza en la olla con la mantequilla

Primero los puerros

Luego añadimos la calabaza

Removemos bien y cuando esté pochadito, añadimos los 400 ml de agua y las dos pastillas de caldo:

Y removemos bien

Añadimos las dos pastillas de caldo de pollo y el agua

Idem

Añadimos pimienta recién molida al gusto, cerramos la olla y lo dejamos cocer durante 14 minutos a potencia máxima:

Añadimos pimienta al gusto

Cerramos la olla y lo dejamos hacer 14 minutos a potencia máxima

Mientas se cuece la verdura, hacemos la crema de roquefort. Para ello, ponemos un trocito del queso roquefort a fundirse en un cacito, y cuando esté fundido, le añadimos un chorrito de nata. Ojo, debe quedar espeso, así es que cuidado con el chorrito de nata. Cuando se enfría, la crema de roquefort espesa un poco más:

Miwentras hacemos la salsa de roquefort

Calentamos el roqufort en un cacito

Añadimos un chorrito de nata

Removemos bien

Cuando ya la tengamos hecha, la reservamos.

Pasados los 14 minutos de cocción de la verdura, dejamos que el vapor salga completamente de la olla express y la abrimos. La dejamos templar un poco para no quemarnos, añadimos los 400 ml. de leche IDEAL y lo trituramos bien con la batidora:

Pasados los 14 minutos, abrimos la olla

Añadimos los 400 ml. de leche evaporada IDEAL

Trituramos bien

Aunque debería quedar con una consistencia muy cremosa, puede ocurrir, como ha sido éste el caso, que haya quedado un poco más líquida de la cuenta. En ese caso lo que podéis hacer para que espese un poco es añadirle unas cuatro cucharadas de copos de puré de patata, dejáis que se empapen bien en la crema y la volvéis a triturar con la batidora hasta que quede todo completamente incorporado y con la textura de crema que deseéis.

Si se os queda un poco líquida, podéis echar unas cucharadas de copos de puré de patata

Una vez hecha la crema, procedemos a emplatar. Para ello, vamos a servir la crema de calabaza en un bol, le vamos a añadir encima un chorrito de la crema de roquefort y vamos a coronar el plato con un par de trocitos de roquefort y unos trocitos de nueces peladas:

Añadimos un chorrito de crema de roquefort a la de calabaza

Y unos cuadritos de roquefort y unos trocitos de nueces peladas

Idem

Idem

Y…., ¡voilá! ¿Os gusta? Es una manera diferente y algo sofisticada de tomar verdura. Lo ideal es servirla más bien caliente, para que los trocitos de roquefort que van dentro se reblandezcan y podéis servir un bol con un puñadito de nueces junto a ella. La crema en sí, sin la parte del roquefort, es deliciosa para los niños, y resulta una cena de diario estupenda.

Crema de calabaza con roquefort y nueces

El estilismo es el siguiente: el bol y el plato son de IKEA, y la cuchara dorada, de ZARA HOME.

Espero que os haya gustado, mis queridos “glamcooks”, y que os animéis a probarla. Si es así, ya me contaréis. Y si tenéis alguna crema “estrella” en vuestro repertorio de “glamcooking” me chiflaría que la compartieseis con nosotros.

Os envío un beso gigante y os deseo una semana deliciosa y sorprendente, como esta crema…

Cocotte.

 

Tarta templada de chocolate negro

Tarta templada de chocolate negro (sin bizcocho y blandita)

Mis queridos “glamcooks”:

Recién llegada de ver el maravilloso desfile de Juan Duyos en la Madrid Fashion Week, en el que ha utilizado el cuerpo de baile de del Ballet Nacional de España como modelos para sus creaciones de Primavera/Verano 2015, y todavía embargada por la emoción que allí se ha vivido al ver la espectacular combinación de moda y danza, esta semana quiero compartir con vosotros esta tarta para celebrar su éxito. Gracias, Juan, por habernos emocionado con tu talento y por elevar la moda donde se merece, al escalón del arte.

En fin, ya aterrizo que me voy… La receta de hoy es una tarta templada de chocolate negro fácil, facilísima, y rica, riquísima. Yo no soy muy fan de tartas, ya que solo me gustan las que NO llevan bizcocho. Ésta es una mezcla de fondant de chocolate y brownie que os va a chiflar. Es una receta que me ha enseñado una amiguita francesa de mi hija, y que sale de un libro francés de recetas para niños, pero bien podría salir de uno de ¡los mejores postres del mundo!… Ya os he dicho que yo tengo alma gabacha… Adoro su afición a la buena cocina desde que son pequeños… En fin, ¿os apetece probarla? Pues empezamos.

Vas a necesitar:

  • 200 g. de chocolate negro para postres. Si no lo encontráis negro, pues utilizad el otro, aunque os recomiendo hacer la receta con el negro.
  • 190 g. de mantequilla (ojo, a poder ser, no margarina)
  • 4 huevos
  • 70 g. de azúcar glass
  • 1 cucharada sopera de harina

Ingredientes tarta templada de chocolate negro

Lo primero que vamos a hacer es derretir el chocolate al baño María junto con la mantequilla. Yo siempre lo hago al fuego, no en el micro, ya que en el micro es muy probable que se os queme. Para hacerlo al baño María al fuego solo tenéis que poner un cazo grande con agua a hervir, y, encima, uno más pequeño con el chocolate y la mantequilla. De esta manera se funde rápido sin que el chocolate esté en contacto directo con el fuego, para evitar el riesgo de que se os queme.

Derretimos el chocolate con la mantequilla

Idem

Lo hacemos la baño maría

Idem

Chocolate fundido al baño María

Batimos ahora los huevos con el azúcar glas durante 4 minutos aprox. con una batidora de varillas:

Batims los huevos con el azúcar glass

Idem

Idem

Lo hacemos con una batidotra de varillas

Una vez bien batido, añadimos el chocolate derretido con la mantequilla a la mezcla y lo integramos bien:

Añadimos el chocolate a los huevos batidos con el azúcar

Removemos bien

Una vez integrado, añadimos la harina:

Añadimos la harina a la mezcla

Idem

Removemos bien

Untamos con mantequilla un molde de horno desmoldable (si tenéis, si no, el que tengáis), lo enharinamos y vertemos dentro la mezcla del chocolate:

Untamos un molde con mantequilla

Lo henarinamos

Vertemos la mezcla dentro

Lo metemos al horno previamente calentado a 190º durante 25-30 minutos aproximadamente:

Lo horneamos a 190º durante 30 min aprox.

Pasado ese tiempo, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar:

Lo dejamos enfriar sobre una rejilla

Una vez frío, lo desmoldamos:

Idem

Y…., ¡voilá! Para disfrutar de este postre al 100%, a mí me gusta servir la tarta templada, y acompañada de nata o de helado de vainilla. El pastel está poco hecho por dentro, muy blandito, y la combinación de su sabor y temperatura templada, con el dulzor del helado o de la nata fríos son un homenaje para los sentidos…

Tarta templada de chocolate negro

El plato es de CASA y la fuentecita de la nata y el corazón los compré en Alemania.

Espero que os animéis a hacerla, que la disfrutéis con los vuestros, y que me lo contéis en el blog.

Os mando un besote gigante y me despido de vosotros hasta la semana que viene. Os deseo una semana templada y dulce, como este receta.

Cocotte.

 

Vinete (hummus de berenjena ahumada)

Vinete (hummus de berenjena ahumada, plato rumano)

Mis queridos “glamcooks”:
¡Ya estoy aquí de nuevo con todos vosotros! Espero que hayáis disfrutado de un verano y de unas vacaciones reparadoras, y que hayáis vuelto nuevos y cargados de energía para este nuevo curso que ahora comenzamos. El mío ha sido maravilloso… Necesitaba tiempo para descansar, hacer sitio en mi “disco duro” para poder comenzar a planear nuevos proyectos y planes a corto y largo plazo, algo que el año pasado no pude hacer por el master… Me enfrento a este curso cargada de ilusión por hacer un millón (o mejor, medio millón, que ya me conozco, me lío sola, y luego estoy como siempre, ¡de los pelos!) y  de compartirlo con vosotros. Espero que vosotros hayáis podido dar también ese parón mental tan necesario para ser felices y seguir adelante en la buena dirección, que será siempre la que elijamos nosotros…

Hoy quiero compartir con vosotros una receta de-li-cio-sa… Como es tiempo de berenjena, una de mis verduras favoritas, he estado buscando cuál de todas la recetas que contengan este ingrediente fetiche para mi iba a elegir para estrenar este nuevo curso… Pues bien, sin dudarlo ha sido ésta: “vinete“, una especie de hummus de berenjena ahumada que me cautivó desde la primera cucharadita que  probé. He aprendido a hacer la con Sylvia, la mami de mi querida a miga Nicole. Sylvia y Nicole son rumanas, y con ellas he descubierto las maravillas que ofrece la cocina de esta parte del mundo. De verdad que merece la pena probarla. ¿Queréis aprender a hacerla? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 1 berenjena
  • media cebolleta
  • mayonesa
  • sal
  • tomatitos cherre para adornar

Ingredientes vinete (hummus de berenjena ahumada)

Lo primero que vamos a hacer es “achicharrar” la berenjena con piel en una sartén sin aceite. Cuando dicho achicharrar es literalmente, achicharrar. Al quemarla y casi carbonizarla por todos los lados con piel, la carne de la berenjena adquiere un sabor ahumado que es la clave de la receta y lo que la hace irresistible. también supone la parte más complicada de la receta (que como veis, es bastante fácil), ya que hay que ir moviendo la berenjena por todas partes hasta que veáis que está bien quemadita prácticamente por todos los lados. Mirad, yo la voy cambiando de posición, y me ayudo de un guante de silicona para no quemarme:

Quemamos la berenjena por todos los lados

La vamos girando

Poco a poco iréis viendo cómo se quema

os podéis ayudar de un guante

Seguís girando la berenjena

Idem

Idem

Una vez bien quemadita por todos los lados, la sacáis, de la sartén. Una vez fuera, y ojo, TODAVÍA CALIENTE, la pelamos. hay que pelarla caliente porque fría se pela muuuucho peor. Para no quemaros, podéis seguir utilizando el guante.

pelamos ahora la berenjena

Idem

Una vez pelada, la dejamos escurrir durante al menos media hora en un escurrido para que suelte el agua que pueda tener dentro.

DSCN0348

Mientras se escurre, picamos la cebollita muy fina y la reservamos. Yo me he ayudado del aparato picador de la batidora:

Picamos la cebolleta

Idem

Una vez escurrida la berenjena, la trituramos hasta obtener con ella una pasta. Yo he utilizado también el accesorio picador de la batidora, pero podéis hacerlo directamente con la batidora, ya que la carne debe estar muy blandita:

Trirutamos la carne de la berenjena hsta obtener una pasta

idem

Idem

Sacamos la pasta del accesorio, la ponemos en un plato, y vamos a proceder ahora a añadirle el resto de los ingredientes, es decir, la sal, la cebolleta y la mayonesa (al gusto, aunque yo le suelo poner una cucharada sopera, no mucho más, ya que la mayonesa se utiliza simplemente para suavizar el sabor y para que la pasta sea más cremosa, pero en ningún caso debe ocultar el maravilloso sabor ahumado de la berenjena):

Añadimos el resto de los ingredientes

Primero la cebolleta

A continuación la meyonesa y la sal

Y lo removemos todo bien para que la pasta ligue y los ingredientes se incorporen:

Removemos todos bien

Y…, ¡voilá! ¿Qué os parece? Yo la suelo servir con regañás, pero también se puede servir con verduritas crudas (crudités), como zanahoria, tomatitos cherries, apio, etc. Es un aperitivo original, fresco, ligero y delicioso que os invito a probar, ahora que es época de berenjena, y que todavía hace calorcito, ¡aunque yo el vinete lo tomo todo el año! Lo podéis decorar con tomatitos cherries y unas hojitas de canónigos, y el resultado es muy vistoso.

Vienete (hummus de berenjena ahumada, plato rumano)

El estilismo es el siguiente: el platito lo compré en el mercado de Tsukiji de pescado de Tokio, la cestita fue un r3egalo, y el farolillo es de Carrefour Home.

Os mando un besote muyyyyy fuerte, y os deseo un comienzo de curso cargado de energía, la que yo os envío desde estas líneas…

¡Hasta el domingo que viene!

Cocotte.

Camembert frito con mermelada de tomate

Camembert frito con mermelada de tomate

Mis queridos “glamcooks”:

Cuando leáis estas líneas yo estaré recién aterrizadito en Tulum, México, con toda mi tropa. Este curso ha sido taaan duro, que nos hemos ganado unas buenas vacaciones. Espero que todos vosotros podáis hacer lo mismo, en México o donde vayáis, que ya tan solo poder descansar y disfrutar de la familia, me parece un lujazo. México es un país que adoro, y su gastronomía me fascina, así es que espero poder inspirarme mucho, mucho y compartir con vosotros a mi vuelta, muchas recetitas mexicanas. Quiero dedicar este post a Mariajo, mi gran amiga cocottera, que cumplió el pasado 22 de junio y con mi vorágine habitual, no pude felicitarla antes. Mariajo, princesa, gracias por seguir ahí y por darle sentido a este blog. Que seas muy feliz siempre, te lo mereces.

Como os comenté la semana pasada, este año Cocotte se va a coger vacaciones bloggeras en agosto, así es que éste es el último post de este semestre. Pero como también os comentaba, en septiembre regresaré cargadita de sorpresas que espero os pueda comentar lo antes posible.

El post de esta semana es una de esas recetas que siempre había querido aprender a hacer, pero que nunca había hecho hasta ahora. parecía sencilla, y aunque lo es, y mucho (también muy Cocotte y muy Minute), tiene algún truquito que me ha enseñado mi migo Gon y que la hace infalible: se trata de triangulitos de queso Camembert frito con una mermelada de tomate. ¿Queréis aprender a hacerla? Pues  empezamos.

Vais a necesitar:

  • Un queso Camembert
  • Pan rallado
  • Harina
  • Huevo
  • Aceite para freír
  • Mermelada de tomate (yo he comprado la de Mercadona, y para mi sorpresa, porque no esperaba mucho, la verdad, me ha resultado deliciosa)

Ingredientes Camembert frito con mermelada de tomate

Lo primero que vamos a hacer es cortar el queso en 8 triangulitos:

DSCN0308

Colocamos ahora en 3 boles, un huevo batido, harina y pan rallado. El primer truco consiste en seguir de manera estricta el orden de rebozado de la siguiente forma:

Pan rallado, huevo batido y harina

Pasamos primero el queso por el huevo:

Pasamos el queso por el huevo

A continuación, por la harina:

Pasamos el queso por la harina

De nuevo por el huevo:

De nuevo por el huevo

Y por último, por que pan rallado:

Por último, por el pan rallado

Los vamos reservando todos en un tupper, ya que el segundo truco consiste en que los vamos a meter durante al menos una hora en el congelador antes de freírlos.

Los reservamos en un tupper

Idem

Una vez hechos todos, al congelador  al menos una hora antes de freírlos:

Los metemos en el congelador al menos una hora antes de freís

Pasado ese tiempo, ya podemos freírlos. Este paso lo hacemos para que no se derritan mientras los freímos. Ponemos aceite en una sartén (si tenéis freidora, mejor en ella para que se hagan igual por todos los lados), y los vamos rotando para que se doren por igual:

Los freímos en aceite caliente Los vamos rotando para que se doren opr igual

Una vez fritos, los dejamos escurrir en un plato con papel absorbente

Los dejamos escurrir en papel aborbente

Y…, ¡voilá! ¿Os gusta? Pues os animo a hacerlo, ¡porque salen como de restaurante!

Camembert frto con mermelada de tomate

La fuente grande y la pequeña son de A Loja do Gato Preto.

Y con esto me despido hasta septiembre, mis queridos “glamcooks”, no sin antes daros las gracias por haber estado ahí, domingo tras domingo, detrás de esta ventanita de glamcooking dándome fuerzas y cargando mi energía para seguir adelante. Este blog nunca existiría sin vosotros. os deseo un verano reparador en el que espero cocotteéis mucho para los vuestros y en el que espero seáis felices, muy felices.

Un besote enorme desde la Rivera Maya y ¡hasta primeros de septiembre!

Cocotte.

 

 

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de champiñones y zumo de manzana)

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de champiñones y manzana)

Mis queridos “glamcooks”:

¡Disculpad que la semana pasada no pudiera subir ninguna receta! Estaba justo volando desde el País del Sol Naciente de vuelta a Madrid, donde llegué el lunes por la noche. Lo siento muchísimo, chicos, pero esta vez no lo conseguí… Y para compensaros de una semana sin receta, hoy os he preparado una que sin duda se convertirá en una de las recetas estrella de este blog: se trata de unos escalopines de pollo en salsa de champiñones y manzana, receta de mi adorada amiga Elena, a la que le quiero dedicar este post por ser mi gran maestra y amiga. Ella me llevó de la mano (en una empresa a la que acababa de llegar) por un sector que no conocía, y lo hizo siempre con una generosidad ejemplar… Gracias a ella pude conocer todos los secretos de mi profesión, ésos que nadie te enseña y que solo aprendes cuando tienes a tu lado a alguien tan grande como ella. Gracias por todas las “cosas invisibles” que hacías y sigues haciendo para que todo sea perfecto. Este post va por ti, maestra.

Vais a necesitar (para 4 personas):

  • 8/10 escalopines de pollo (yo he comprado estas pechugas de pollo de Mercadona en las que se indica que están fileteadas en filetes finos, como escalopines).
  • 1 ó 2 sobres de crema de champiñones en sobre (yo solo he utilizado uno, pero por si os quedáis cortos, es mejor que compréis dos).
  • Zumo de manzana (al gusto)
  • 1 bandeja de champiñones laminados (podéis utilizar también los de lata, pero a mí me gustan más los frescos)
  • 1 cebolla (o varias pequeñitas, o cebolla congelada)
  • sal, pimienta, ajo y perejil

Ingredientes Escalopines de pollo con salsa de champiñones y manzana

Lo primero que vamos a hacer es limpiar los filetes de pollo para quitarles todas los trocitos que tengan de grasa. Una vez limpios, los vamos a aliñar con ajo y perejil en polvo:

Limpiamos las pechuguitas

las aliñamos con ajo en polvo y perejil

Una vez limpias las pechuguitas, vamos a rebozarlas en el polvo de la crema de champiñones. Como sabéis, a Cocotte le encantan las sopas de sobre, para todo, ¡menos para hacer sopas!  Me resultan un condimento excelente para un montón de platos, como por ejemplo, éste. Otras recetas de este blog en las que he utilizado sopas de sobre como condimento son el Rollo-Pollo o las Costillas a la Coca Cola. ¡Veréis qué delicia!

rebozamos los escalopines en el polvo de la crema de champiñones

idem

idem

Idem

Ojo, reservad lo que os haya sobrado de la crema de champiñones, ¡porque se la tenemos que añadir a la salsa!

Limpiamos ahora bien los champiñones para quietarles cualquier resto de tierra que puedan tener:

limpiamos los champiñones

Y pelamos la cebolla. Como yo no tenía suficiente, al final, he utilizado cebolla congelada, que me resulta muy práctica porque ya viene cortada y se puede utilizar directamente congelada en  la sartén. En Mercadona la podéis encontrar donde la verdura congelada. Mirad, es ésta:

o utilizamos cebolla picada congelada

Ponemos a calentar aceite en una sartén, y doramos primero la cebolla:

doramos la cebolla en el aceite caliente

En paralelo, mientras la cebolla se ablanda y se pone transparente, vamos dorando, muy poquito y por cada lado, los escalopines de pollo rebozados en la crema de champiñón. Los vamos reservando en un plato con papel absorbente para que escurran el exceso de aceite:

doramos los escalopines muy poco tiempo por los dos lados

idem

doramos los escalopines

Una vez dorada la cebolla, añadimos los champiñones a la misma sartén.

idemRemovemos  y salpimentamos bien:

salpimentamos

Mientras, terminamos de freír los escalopines:

los vamos reservando sobre papel absorvente

Una vez que los champiñones y la cebolla ya están completamente pochados, añadimos a esta mezcla los escalopines de pollo ya escurridos sobre el papel:

removemos bien la cebolla y los champis

añadimos los escalopines de pollo a la mezcla de champis y cebolla ya pochados

idem

removemos bien

Es ahora el momento de añadir el resto del polvo de la crema de champiñones que nos ha sobrado del rebozado, y el zumo de manzana (más o menos hasta cubrir los filetes):

incorporamos ahora el resto del polvo de la crema de champiñón y el zulo de manzana

añadimos el polvo restante de la crema de champiñón

y el zumo de manzana

dejamos cocer todo durante 5 min. aprox. a fuego lento

Lo dejamos ahora cocer a fuego medio/bajo durante unos 5 minutos más o menos. La crema de champiñones espesa la salsa de la cebolla, los champiñones y el zumo de manzana, y el resultado es una de las salsas más deliciosas que he probado nunca, de verdad.

Pasado ese tiempo ya las tendríamos hechas. Acompañadas de arroz blanco, cuscús, o incluso pasta, es un plato principal completísimo y de lo más original…. ¡Voilá! Aquí lo tenéis:

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de chapiñones y manzana)

El estilismo es el siguiente: el palto de CASA, la fuentecita de corazón es de Alemania y los mantelitos, de Sandra Marques.

Se hace en media hora, y gusta a todos, grandes y pequeños. Se puede hacer con antelación, y puede ser una comida de diario o un plato especial para una cena con amigos. ¿Se puede pedir más? Ahora que vamos a estar un poquito más relajados con las vacaciones, os invito de corazón a probar esta receta. Yo llevaba con ganas desde que lo comí en casa de mi amiga Elena hace dos semanas y hoy he comprobado que efectivamente es y será un plato estrella de este blog. Más Cocotte y más Minute, imposible.

Y sin más me despido hasta el domingo que viene, en el que compartiré con vosotros el último post antes de las vacaciones. De hecho, mientras lo leáis, yo estaré caminito de Tulum, México, con toda mi tropa, porque este año nos hemos ganado todos unas buenas vacaciones. Por eso, este año Cocotte se va a coger el mes de agosto de vacaciones bloggeras, pero os espero el primer domingo de septiembre cargadita de inspiración, de ideas y de sorpresas en las que vosotros, seréis como siempre, mis queridos “glamcooks”, los grandes protagonistas.

¡Un besote y hasta el domingo que viene!

Cocotte.