CocotteMinute – Glam cooking, creative living
Patatas picantes con níscalos

Patatas picantes con níscalos (al estilo de mi Carmela)

Mis queridos “glamcooks”:

El pasado viernes, CocotteMinute cumplió 3 años. Tres años repletos de recetas y de entusiasmo para asomarme, domingo a domingo, a esta ventanita de glamcooking para compartir con vosotros mi particular visión del cocotteo, que no es más que cocinar con esa mezcla de ingredientes secretos que nunca fallan: amor, mucho amor, dos tazas de creatividad, una de atrevimiento y una pizca de sentido del humor. Gracias a todos los que habéis hecho que haya llegado hasta aquí, cargándome de energía domingo a domingo.  Sin vosotros, nunca hubieses sido posible. Así es que gracias, de corazón, millones de gracias.

Y para celebrarlo, aunque iba a subir la receta de una tarta, he preferido escoger ésta que para mí tiene un significado especial: unas patatas picantes con níscalos al estilo de mi adorada abuela Carmela, un personaje crucial en mi vida a la que todavía recuerdo cada noche antes de dormir. Ella fue clave en mi pasión hacia la cocina, aunque se marchó antes de que pudiese enseñarme todas esas recetas que todavía hoy saboreo al recordar. Ésta sí pude rescatarla,  y espero que os guste tanto como a nosotros en casa. ¿Queréis aprender a hacerla? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 450 gr. de níscalos
  • 6/7 patatas grandes
  • 1 cebolleta
  • Medio pimiento verde
  • 1 vaso de vino blanco (bueno)
  • Caldo de pollo
  • 1/2 hojas de laurel
  • 3 o 4 cayenas
  • 1 cucharada de pimentón
  • Perejil fresco
  • 3 dientes de ajo
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva
  • Taquitos de jamón serrano

Ingredientes de patatas picantes con níscalos

Lo primero que vamos a hacer es limpiar los níscalos. Ojo, ésta es una seta que no es fácil de limpiar, ya que es delicada y puede perder rápido su sabor. La manera correcta sería la siguiente: sujetarlos como si fueran un pequeño paraguas debajo del grifo, sin que el agua toque la parte interior del níscalo, y con el dedo, ir quitando toda la parte terrosa de la superficie que, al ser impermeable, no absorberá nada de agua. Una vez limpios, los colocáis de pie en un escurridor, mirad, así:

Limpiamos los níscalos con cuidado sujetándolos bajo el grifo como si fueran un paraguas

Los colocamos de pie en un escurridor

Níscalos ya limpios

Una vez limpios, les quitamos el pie con mucho cuidado, y los troceamos en pedacitos más bien grandes:

les cortamos el pie

Idem

Y los troceamos en trozos grandes

Idem

Pelamos ahora las patatas: Yo he comprado éstas gallegas que, aunque feas, son deliciosas. Me han costado un poco mas caras que las normales, pero al ser las protagonistas del plato, junto con los níscalos, he preferido invertir en ellas porque en este plato son clave:

Pelamos ls patatas

Idem

Idem

Y ahora vamos a cortarlas, pero ojo, esta vez las vamos a “chascar”, es decir, vamos a meter un poco el cuchillo en ellas y luego vamos a hacer palanca con él para partirlas como si las estuviésemos partiendo con la mano. De esta manera, ayudamos a  que el almidón de la patata se libere de forma gradual, lo que ayuda a espesar el guiso. Mirad, así:

Chascamos la patata

Idem

Patatas chascadas

Patatas y nísclaos preparados

Vamos a proceder ahora a preparar el resto de las verduras: limpiamos y partimos la cebolleta, y hacemos lo mismo con el medio pimiento:

Limpiamos y partimos el pimiento y la cebolla

Partimos la cebolla

Idem

Y ahora, el pimiento:

Partimos el pimiento

Idem

Ponemos aceite en una olla a calentar, y añadimos la cebolla. pasados unos minutos, cuando ya esté pochada, añadimos el pimiento:

Ponemos aceite en luna olla

Añadimos la cebolla

Mientras se hace, vamos pelando y picando los 3 ajos:

pelamos y picamos los 3 ajos

Idem

Añadimos ahora el pimiento a  la olla:

Añadimos el pimiento a la olla

Idem

En una sartén aparte, ponemos un poco de aceite, y en ella, vamos a freír los ajos y las cayenas. A nosotros nos gusta picante, por lo que he abierto las 3 cayenas, pero ojo, ¡ha salido picantón! Si no os gusta mucho, os recomiendo que NO las partáis:

Freimos el ajo y las cayenas

Idem

Mientras se doran los ajos, picamos fino el perejil. Mirad, yo lo hago con esta tijera que me regaló mi suegra y que ¡me resulta súper útil! Desde que la tengo, utilizo mucho más hierbas frescas. He visto que la tienen en tiendas CASA:

Picamos fino el perejil fresco

Idem

Una vez dorados los ajos, añadimos los níscalos a la sartén, y removemos bien. Una vez removidos, añadimos el perejil:

Añadimos los níscalos a la sartén

Removemos bien

Idem

Añadimos el perejil

Y volvemos a remover

Dejamos que los níscalos tomen un poco el sabor del ajo y de la cayena en la sartén durante unos 3 ó 4 minutos, y los añadimos a la olla donde teníamos la cebolla y el pimiento:

Añadimos los níscalos a la olla

Salpimentamos bien:

Salpimentamos

Y añadimos un buen vaso de vino blando, a poder ser uno bueno, uno que os beberíais, y lo dejáis reducir hasta que el líquido se haya evaporado casi por completo:

Añadimos el vino blanco (bueno)

Dejáis reducir el alcohol

Una vez reducido, añadís las patatas:

Añadís las patatas

Idem

Y el laurel y el pimentón:

Añadís el laurel y el pimentón:

Removéis bien, y lo cubrís todo con caldo de pollo:

Lo cubrís todo con caldo de pollo

Idem

Lo tapáis y lo dejáis cocer unos 25 minutos o hasta que veáis que las patata están ya hecha:

Lo dejáis cocer hasta que se hagan las patatas

Mientras, ponéis un poco de aceite en una sartén y freís un poco los taquitos de jamón. Mirad, yo compro éstos en Mercadona que son muy pequeñitos, ideales para un plato así:

Taquitos de jamón

Freimos un poco los taquitos de jamón

Cinco minutos antes de que acabe la cocción, sacáis 6 ó 7 trocitos de patatas y los machacáis con un tenedor. Una vez hecho esto, las volvéis a meter en la olla. Esto espesará el guiso y le dará un punto de textura delicioso…

Sacáis unas cuantas patatas

Las machacáis con un tenedor

Y lo añadís a la olla

Idem

Lo dejáis cocinar 5 minutos más, rectificáis de sal y lo servís con unos taquitos de jamón por encima….

¡Voilá! ¿Qué os parece? Os aseguro que estaban deliciosas. Es un plato único, delicioso y de temporada que os recomiendo probar. Si alguno tiene alguna variación sobre el tema, que por favor la comparta. ¡¡Adoro las setas!!

El estilismo es sencillo: unas ollitas de barro de los chinos, una cesta del pan de CASA y unas hojas de mi jardín…

Patatas picantes con níscalos

Y con esto me despido hasta el domingo que viene. Este jueves es Thanksgiving, una festividad americana que a mí me gusta también celebrar (ya sabéis que para Cocotte, cualquier excusa de celebración el válida, pero ésta especialmente), porque si no diera las gracias por todo lo que tengo en esta vida, sería una ingrata…

Os mando un besote muy fuerte y os deseo una semana tan reconfortante como esta receta (y si la queréis picante, ¡también!)

Cocotte.

 

 

Albóndigas suecas caseras (como las de IKEA)

Albóndigas nórdicas caseras (¡como las de IKEA!)

Mis queridos “glamcooks”:

Esta semana, por un problema del servidor, no se ha podido acceder al blog… Casi me da un ataque, pero gracias a Dios, todo se ha solucionado y aquí estoy de nuevo con todos vosotros. No sabéis qué sensación tan horrible la de pensar que ya no me podría asomar a esta ventanita de glamcooking para compartir con vosotros recetas, ideas, sentimientos y trucos del cocotteo, que no es más que cocinar con mucho, mucho amor para los nuestros… En fin, todo ha quedado en un susto y para celebrarlo, quiero mostraros hoy una receta que nunca había hecho antes pero que nos ha encantado a todos: unas albóndigas nórdicas caseras, como las de IKEA, ¡pero mejores! Yo soy una apasionada de IKEA (entro a por unas servilletas y salgo con un carro lleno, hasta con lámparas) ya que creo que ha hecho mucho por nosotros,  y no solo por  poner al alcance de todos velas, cojines, macetas, muebles y otros accesorios de decoración de una imaginación excepcional, sino por animarlos a hacerlo y convertir nuestra casa en eso, una república independiente. Os animo a probar su sección de alimentación, sección en la que en casa descubrimos las albóndigas con esa salsa amarilla tan característica. Pues hoy las hacemos sin tenernos que dar el paseo hasta allí, ¿Os parece? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 250 gs. de cerdo picado
  • 1 huevo
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 manzana
  • 4 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 1 cucharada de salsa Worcestershire
  • 1 cucharada de miel
  • 4 rebanadas de pan de molde
  • sal, pimienta y perejil
  • harina para rebozarlas

Albóndigas nórdicas caseras (como las de IKEA)

Para la salsa:

  • 400 ml. de caldo de pollo
  • 100 ml. de nata
  • 30 gs. de harina
  • 30 gs. de mantequilla
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharadita de salsa Worcestershire

Ingredientes salsa albóndigas nórdicas caseras

Vamos a empezar por hacer la masa de las albóndigas. Para ello, pelamos y picamos fino la cebolla y el ajo, y los doramos en una sartén:

Pelamos y picamos fina la cebolla

Pelamosy picamos fino el ajo

Utilizamos la picadora

Idem

Doramos la cebolla y el ajo en una sartén

Idem

A continuación, pelamos y rallamos la manzana y la ponemos en un bol grande donde realizaremos toda la mezcla. Yo la he descorazonado primero con este aparatito que es muy útil, y así he podido rallar la totalidad de la manzana con facilidad. Mirad, así:

Pelamos la manzana

La descorazonamos

Idem

Idem

Y rallamos la manzana

idem

Añadimos ahora en el bol sobre la manzana las 4 rebanadas de pan de molde sin corteza y en trocitos, y el parmesano rallado:

Añadimos el pan sin corteza

Idem

Añadimos el queso parmesano rallado

Incorporamos ahora a la mezcla el huevo (podéis si queréis incorporar solo la yema), la carne de cerdo y la cebollita y el ajo dorados en la sartén:

Incorproamos a la mexcla la yema de huevo

Idem

la carne picada de cerdo

idem

Y la cebolla y el ajo dorados

Idem

Antes de mezclarlo todo muy bien, vamos a añadir ahora el concentrado de tomate, la salsa Worcestershire, la miel, el perejil y la sal y la pimienta:

Añadimos el concentrado de tomate

la salsa Worcestershire

La miel

Añadimos el perejil

La sal y la pimienta

Y lo removemos todo muy, muy bien, para que se incorporen todos los ingredientes:

Lo mezclamos todo muy bien

Una vez realizada la mezcla, hacemos las albóndigas del tamaño que queráis:

Hacemos las albóndigas

Una vez hechas todas, las pasamos por harina, y las freímos en aceite muy caliente durante unos minutos hasta que estén hechas:

las rebozamos en harina

idem

Idem

Y las freimos en aceite muy caliente

Una vez fritas, las dejamos secar en papel de cocina absorbente para quitarles el exceso de grasa:

las dejamos secar sobre papel absorbente

Y mientras se fríen, comenzamos a preparar la salsa. para ello, fundimos la mantequilla en la sartén, y una vez fundida, añadimos la harina sin dejar d e remover:

Fundimos la mantequilla en un sartén

Incoporamos la harina

Idem

Y sin dejar de remover para que no se nos queme la harina, añadimos el caldo caliente poco a poco y sin dejar de remover, como si estuviésemos haciendo una bechamel:

Añadimos el caldo

Calentamos el caldo

Y se loo añadimos a la harina de la sartén

Vamos a incorporar ahora la salsa de soja, la nata y la salsa Worcestershire:

Añadimos la salsa de soja, la nata y la salsa Worcestershire

Y removemos bien

Una vez bien integrado todo (ojo, comprobad que no quede ningún grumo de la harina), podéis añadir las albóndigas. La salsa habrá espesado un poco, por eso, no dejéis de remover para que no se os pegue:

Añadimos las albóndigas

Y las dejamos cocer en la salsa unos 5 ó 10 minutos

Y…, ¡voilá!

Albóndigas nórdicas caseras

Se pueden acompañar con arroz o con pasta, ya que la salsa es una de las cosas más deliciosas de esta receta y la salsa o el arroz empapado en ellas es una exquisitez. Es un plato tan completo que lo podéis servir como plato único, y es una manera completamente diferente de cocinar las albóndigas que seguro gustará mucho a los vuestros, ya sean niños o mayores.

El estilismo es el siguiente: los paltos son de CASA, el mantelito de A LOJA DO GATO PRIETO y la lavanda la compré en Alemania.

Espero que os haya gustado la receta y os espero la semana que viene con alguna receta especial, porque el próximo día 21, CocotteMinute cumple ya ¡¡3 años!! (¡¡el tiempo vuela!!) , y me gustaría celebrarlo con todos vosotros.

Os mando un besote muy grande y os deseo una semana de lo más suculenta, como esta receta.

Cocotte.

Bizcocho "mármol"

Bizcocho “mármol” (de vainilla y chocolate)

Mis queridos “glamcooks”:

Disculpad que hoy publique en lunes, pero es fiesta en Madrid, y ayer me di vacaciones bloggeras, ¿qué os parece? La verdad es que disfruté mucho la tarde con mi tropa, así es que mereció la pena. Hoy quiero compartir con vosotros una receta que he hecho este fin de semana con mi hija Pati, un bizcocho que es sin duda el favorito de mi marido, y que para el que las dos lo hemos cocotteado con todo nuestro corazón: bizcocho “mármol” de chocolate y vainilla. Se llama así porque al mezclarse los dos sabores, el aspecto del interior del bizcocho recuerda a los dibujos que presenta el mármol. Es una receta ideal par que la cocinéis con vuestros hijos, y luego, la merendéis juntos. ¿Queréis aprender a hacerla? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 75 g, de chocolate para postres
  • 250 g. de azúcar
  • 200 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 g. de harina
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 4 huevos
  • 2 cucharadas de crema fresca espesa
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 1 cucharada de cacao en polvo
  • 1 pellizco de sal

Ingredientes bizcocho mármol

Lo primero que vamos a hacer es fundir el chocolate al baño María para que no se queme. Éste es un paso que ya habéis visto varias veces en este blog. Yo lo que hago es poner un cazo grande con agua, y sobre él, otro más pequeño con el chocolate. El chocolate se quema muy fácilmente al contacto con el fuego (incluso en el microondas!), por eso ésta, para mí, es la forma ideal de fundirlo, ya que así os aseguráis el que no se os queme:

Fundimos el chocoalte al baño María

Mientras se funde, vamos a continuar la receta. Pesamos el azúcar  y lo mezclamos con la mantequilla a temperatura ambiente. Es importante que la mantequilla esté blandita, ya que si no, este paso so resultará difícil. Podéis hacerlo con unas varillas (o con un tenedor):

Pesamos el azúcar

Pesamos la mantequilla

Lo mezclamos bien

Con unas varillas o con un tenedor

Cuando hayáis terminado este proceso, el chocolate ya estará fundido. Retiradlo del fuego y dejadlo enfriar:

Removed el chocolate, retiradlo del fuego y dejadlo enfriar

Continuamos con nuestra mezcla de azúcar y mantequilla, y le añadimos ahora los huevos batidos, y los incorporamos bien en la mezcla con las varillas o con el tenedor:

Añadimos los huevos batidos

Idem

Y mezclamos bien

Una vez bien mezclados los huevos, pesamos la harina y la tamizamos sobre la mezcla. Añadimos también el sobre de levadura en polvo, la pizca de sal y removeos de nuevo muy bien:

Pesamos la harina

La tamizamos sobre la mezcla

Idem

Añadimos el sobre de levadura

Y la pizca de sal

Y lo removemos de nuevo bien

Incorporamos ahora la crema fresca espesa. Mirad, yo la compro en Mercadona, en la parte de refrigerados, junto a la zona de la mantequilla. Removemos bien la mezcla una vez incorporada:

Incorporamos la crema fresca espesa

Idem

Y removemos bien la mezcla

Una vez realizada la masa base del bizcocho, lo que vamos a hacer es dividir esta mezcla en dos boles, ya que en uno vamos a añadir el chocolate, y en el otro, la vainilla. Yo la he dividido en dos partes iguales, pero lo cierto es que la parte del chocolate debe ser un poco menor, así es que os recomendaría que apartaseis un 60% de masa en un bol y el 40% restante en otro cuarto (a ojo, ¡tranquilos que no hay que sacar la calculadora!):

Dividimos la masa en dos boles

Añadimos ahora el cacao y el chocolate derretido en el bol con la menor parte de masa y lo mezclamos bien:

Añadimos el chocolate en el bol con menos masa

Idem

Idem

Y en el otro, la cucharadita de esencia de vainilla  ya integramos bien:

Añadimos en el otro bol la esencia de vainilla

Idem

Untamos ahora bien con mantequilla un molde tipo plumcake:

Untamos con mantequilla un molde tipo plumcake

Vamos a rellenar el molde de la siguiente manera: vamos a poner primero una capa de la mezcla de vainilla, y sobre ella, una capa con todo el chocolate. Añadimos otra capa de masa con vainilla y terminamos con el reto del chocolate. Como son las dos bastante espesas, no se hundirá la de chocolate en la de vainilla ni se mezclarán todavía en este punto:

Ponemos una capa de masa con vainilla en la base

Ponemos una capa de masa con vainilla en el fondo

Y ahora, una de chocolate

Otra de vainilla

Y terminamos ahora con una de chocolate

Y ahora es cuando viene el quiz de la receta: con el palo de una cuchara de madera hacemos un solo zigzag en la masa, intentando que se mezclen las dos mezclas, pero sin llegar a integrarse una con otra, es decir, siempre tienen que verse los dos colores de la mezcla (beige y marrón), no un marrón más clarito. Un solo zigzag basta, mirad, así:

Cogemos una cuchara de palo

La clavamos en la masa y hacemos un zigzag

Idem

Metemos el molde en el horno, previamente calentado a 180º, y lo dejamos hornear durante unos 50 minutos aproximadamente, en la bandeja media del horno:

Lo metemos al horno durante 50 minutos aprx, a 180º

Pasado ese tiempo, clavad un palito en el centro del bizcocho: si sale limpio, el bizcocho está hecho. Si sale manchado, todavía le quedan 5 minutos más aprox. Podéis sacar el bizcocho del horno cuando el palito salga completamente limpio:

Pasado el tiempo, lo sacamos del horno

Y…, ¡voilá! ¿Qué os parece? Con un poco de azúcar glass por encima, queda de lo más profesional.

Bizcocho mármol

Os animo a hacerlo y que paséis un rato estupendo con los vuestros. Es una merienda que siempre triunfa, y que como habéis visto, es muy sencilla de hacer.

Os mando un besote enorme (en especial a todas las Almudenas de España, que nos han regalado un día de fiesta en Madrid), y os deseo una semana tan dulce como esta receta.

Cocotte.

 

Vaso de huevos rotos con patatas paja y jamón

Vasito de huevos rotos con patatas y jamón

Mis queridos “glamcooks”: Hoy he elegido para compartir con vosotros una receta muy Cocotte y ¡requeteMinute! y una deliciosa y original manera de interpretar un clásico de nuestra cocina: huevos rotos con patatas y jamón, pero servidos ¡en vaso!, y con un toque de trufa (opcional). Si unos amigos se quedan a cenar de manera inesperada o queréis sorprender a vuestros hijos en una cena de diario, no dejéis de hacer este plato.  ¿Queréis ver cómo se hace? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • Una bolsa de patatas fritas estilo patatas paja
  • Un huevo por persona
  • Un poquito de pasta de trufa negra (o trufa negra en trocitos). Éste ingrediente es opcional, pero hace el plato redondo…
  • Taquitos pequeñitos de jamón serrano
  • Sal, pimienta y un chorrito de aceite

Ingredientes vaso de huevo frito con patatas y jamón

Yo he utilizado esta vez trufa negra en lugar de pasta de trufa negra, que es la ideal para este plato. Mirad, es ésta y es la que os recomiendo.Un poquito de pasta de trufa negra le da al huevo un toque delicioso, más que la trufa en sí: Pasta de trufa negra

Lo primero que vamos a hacer es prepara el huevo para escalfarlo. Para ellos, vamos a forrar un molde pequeño con film plástico de cocina: Forramos de plástico un molde Mientras preparamos el huevo, ponemos un cacito con agua a cocer: POnemos el agua a cocer A continuación, añadimos el huevo crudo con cuidado en el molde con el plástico: Echamos el huevo crudo dentro del plástico Lo salpimentamos bien y le añadimos un chorrito de aceite de oliva para que no se pegue el huevo al plástico, y unos trocitos de trufa: Lo salpimentamos le añadimos la trufa Idem Y cerramos el plástico (con el huevo dentro) a modo de paquetito con una cuerda para que no se nos abra mientras lo cocemos: Lo cerramos con cuerda Cuando el agua comience a hervir, añadimos la bolsita con el huevo y lo dejamos cocer durante 3 minutos exactos. El huevo debe quedar muy blandito:Lo añadimos al agua Lo cocemos durante 3 minutos Ponemos, mientras se cuece, una base de patatas paja en un vasito de los de sidra: Ponemos las patatas en el vaso Idem Añadimos los taquitos de jamón sobre las patatas. Ojo, es conveniente que los taquitos sean muy pequeñitos. En Mercadona tienen éstos que son mini y que son ideales para esta receta: Añadimos los taquitos de jamón Idem Y cuando esté el huevo, cortamos con unas tijeras la parte de la cuerda con la que lo hemos cerrado, y añadimos el huevo al vaso: Sacamos el huevo Lo añadimos al vaso Idem

Lo ideal es que lo rompáis (de ahí lo de “huevos rotos”…), para que la yema caiga y moje las patatas. Y…, ¡voilá! Aquí lo tenéis. Pintón y facilón, ¿no? Pues de eso se trata, de que no tengamos que salir de casa para poder cocottear y sorprender a los nuestros. No hace falta servirlo con pan, ya que las patatas hacen la función de empapar la yema y el huevo, pero si queréis, podéis servir unas regañás para acompañar…

Vaso de huevos rotos con patatas paja y jamón

Y con esto me despido hasta el domingo que viene, no sin antes desearos una semana tan fácil y rica como esta receta.

Un besote,

Cocotte.

Berenjenas a la parmesana

Berenjenas a la parmesana (“Melanzane parmiggiana”)

Mis queridos “glamcooks”:

Espero que hayáis disfrutado de este maravilloso tiempo que nos acompaña estos días… Este tipo de primavera desubicada en el tiempo es un auténtico regalo del cielo que hay que aprovechar hasta el último minuto. Yo, además de haber disfrutado a tope de mi tropa este fin de semana, he preparado esta receta que quiero compartir con todos vosotros, ya que me llamó la atención mucho cuando me la contaron y he querido ponerla en práctica para ver si eran tan rica como me decían… Lo cierto es que sí lo es, y por eso la he elegido para hoy: berenjenas a la parmesana. La berenjena es una de mis verduras favoritas, y cocinada así, os va a encantar. Italia es otro de los países que adoro (además de francesa, Cocotte tiene alma romana…). Tuve la fortuna de vivir un tiempito en Florencia y de conocer a fondo su gastronomía, que va mucho más allá de la pasta y de la pizza, como es buen ejemplo este plato. ¿Queréis aprender a hacerlas? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 3 berenjenas
  • 1 paquete y medio de queso mozzarella rallado
  • 1 paquete de queso parmesano rallado
  • pan rallado con ajo y perejil
  • 1 bote y medio de salsa de tomate estilo casero (o un bote de salsa de tomate napolitana)
  • 2/3 huevos para rebozar
  • especias italianas: ajo en polvo, orégano y albahaca
  • pasta para acompañar
  • perlitas de mozzarella (opcionales)

Ingredientes berenjenas a la parmensana

Lo primero que vamos a hacer es quitar los extremos de las berenjenas y pelarlas:

Cortamos los extremos de las berenjenas

Idem

Y las pelamos

Una vez peladas, las cortamos en rodajas de este tamaño:

Las cortamo en rebanadas

Una vez cortadas, las ponemos en agua con sal durante unos 30 minutos más o menos. Esta operación, que es opcional, nos ayudará a quitarle ese toque amargo que a veces tienen las berenjenas. Yo he utilizado Mediterránea Agua de Mar, que como ya os conté, es la sal perfecta, porque contiene todos los minerales originales presentes en el mar y que nuestro cuerpo necesita.

Las ponemos en agua con sal

Idem

Idem

Idem

Mientras transcurre ese tiempo, vamos cociendo la pasta que nos servirá de acompañamiento:

Cocemos la pasta

Cocemos la pasta

Mientras se hace la pasta, preparamos la salsa de tomate con todas las especias. Mirad, yo he utilizado este botecito de especias para espaguetis o platos italianos, pero además, le he añadido ajo en polvo, orégano y albahaca. Podéis utilizar también un bote de sala para pasta ya hecho. Puede ser boloñesa o napolitana, la que más os guste.

Hacemos la salsa

Especiasl italianas

las añadimos al tomate

Albahaca, ajo en polvo y perejil

Removemos bien

Reservamos la salsa y comenzamos a rebozar las berenjenas. Lo interesante de esta receta es que las berenjenas no van fritas, sino empanadas, ¡y al horno! Esto hace que no sea tan grasa. la verdad es que me sorprendió bastante, pero el resultado es más ligero y exquisito. Lo primero que vamos a hacer es secar bien las berenjenas con un trapo de cocina limpio o con papel secante:

Secamos bien las berenjenas

Idem

Idem

Batimos ahora los huevos y ponemos el pan rallado en un plato. Yo he comprado este pan rallado con ajo y perejil que le da un toque delicioso y muy ad hoc a este plato. Pasamos las berenjenas primero por el huevo, a continuación por el pan rallado, y las vamos colocando en una fuente de horno:

Pan rallado con ajo  perejil

Rebozamos las berenjenas en huevo y pan rallado

Idem

Las apsamos por huevo Luego por pan rallado

Y las colocamos en una fuente de horno

Idem

Metemos ahora la fuente de horno (os saldrán un par de fuentes), en el horno previamente calentado a 180º, y las meteremos primero 10 ó 15 minutos o hasta que el pan se dore. Las sacaremos, les damos la vuelta, y las metemos de nuevo unos 5 minutos más por la otra cara si hiciera falta. Vais a ver que parece que no están hechas (estamos acostumbradas a ver el color tostado que adquieren al freírlas), sin embargo, la costra de pan rallado está crujiente, y comienzan a estar blanditas por dentro:

Las metemos al horno durante 10 ó 15 minutos hasta que el pan se dore

Las sacamos

Les damos la vuelta

Una vez terminada esta operación, vamos a proceder a montar la fuente de horno. Para ello, vamos a poner primero una capa de la salsa de tomate que tenemos reservada en el fondo de la fuente, y sobre ella, una capa de berenjenas:

Cubrimos el fondo con salsa de tomate

Idem

Y lo curbimos con unac apa de berenjenas

Añadimos ahora una buena capa de queso mozzarella rallado y otra de queso parmesano:

Añadimos una capa de queso mozzarella

Otra de queso parmesano rallado

Repetimos de nuevo la operación: primero una capa de tomate, luego otra de berenjenas, y encima de ellas, una capa de mozzarella y otra de parmesano:

Volvemos a repetir la operación

Ponemos de nuevo una capa de salsa de tomate sobre las berenjenas

Otra capa de berenjenas

Idem

Y de nuevo dos capas de queso: una de mozzarella y otra de parmesano rallado

Y así sucesivas veces hasta que hayáis utilizado todas las berenjenas. Yo tenía unas sobritas de salsa boloñesa (con carne picada) del día anterior, y la he utilizado en la última capa. Si os gusta más así, podéis hacerlo si queréis todo con salsa boloñesa:

Repetimos la operación

Capa e berenjenas

Y como tenía unas perlitas de mozzarella, las he añadido encima de las dos capas de queso como coronación final de la fuente:

Coronamos con queso mozzarella 8en este caso, con perlitas)

Idem

Una vez que la fuente está terminada, la metemos al horno durante unos 25 minutos a 180º con cuidado de que no se queme la superficie. Esto hará que los quesos se fundas y que la berenjenas empanadas se impregnen de la salsa… Umm….

LO metemos al horno durante 25 minutos aprox.

Escurrimos la pasta que ya estará hecha, y la servimos junto con las berenjenas:

Escurrimos la pasta

Las sacamos y las servimos con la pasta

Y…., ¡voilá! ¿Os gusta? Es un plato completo y de temporada, que os recomiendo hacer el día anterior, porque de un día para otro ya está de morirse de rico…

Berenjenas a la parmesana

 

La fuente grande azul es de IKEA, la pequeña blanca la compré en Alemania, las copas verdes son de Zara Home y el mantel de cuadros es de A Loja do Gato Preto.

Espero que os haya gustado la receta y que os animéis a probarla. Si es así, ¡ya me contaréis!

Os mando un besote muy fuerte y os deseo una semana tan luminosa con este domingo…

Cocotte.

 

Sopa cremosa de patata (con bacon y cebolleta)

Sopa cremosa de patata (con bacon y cebolleta)

Mis queridos “glamcooks”: Disculpad que me haya retrasado unas horas en la publicación del post! Pero ya estoy aquí con vosotros. Pese a que este fin de semana ha hecho un tiempo espléndido, he querido elegir esta receta que más encaja en un fin de semana lluvioso que en un día maravilloso de sol, pero en fin, me ha parecido tan rica e interesante, que no he podido resistirme a sus encantos culinarios: se trata de una sopa cremosa de patata con cebolleta y bacon como guarnición. Es un plato de lo más completo (de hecho, lo hemos servido como plato  único), porque al llevar hidratos de carbono y proteína, es muy saciante. Es una receta americana (imagino que de alguna zona de duro invierno), y ahí os la dejo para el próximo fin de semana que llueva. ¿os apetece saber de qué va? Pues empezamos. Antes de continuar, quería dedicarle esta receta a mi amiga Mafe, una inyección deliciosa de energía que siempre, siempre, está cerquita… No cambies nunca, eres divina… Mil gracias por tu sonrisa y tu amistad. va por ti, princesa. Vais a necesitar (para 6 personas):

  • 8 patatas rojas
  • 2 paquetes de bacon en tiritas
  • 2 cebolletas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • caldo de pollo
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 125 g. de harina
  • 200 ml de nata líquida espesa
  • cebollino al gusto
  • sal y pimienta

Ingredientes sopa cremosa de patata (con cebolleta y bacon) Lo primero que vamos a hacer es freír el bacon en una olla. Yo he elegido este olla de Lecreuset que adoro… Tiene que quedar muy, muy doradito. Una vez frito, lo retiráis de la olla, y si no ha soltado demasiada grasa, añadís un poco de aceite de oliva, ya que en ese aceite, vamos a pochar las verduras. Ojo, si ha soltado mucha grasa, retirad la mitad o más, hasta dejar la necesaria para pochar las verduras, que no debe ser mucha. Freimos el bacon hasta que quede muy dorado Una vez dorado, lo retiramos Bacon dorado Mientras se hace, pelamos y cortamos las verduras en rosdajitas: el puerro, el apio (al que le quitamos las fibras laterales) y las dos cebolletas. Lavamos las verduras las cortamos en rodajitas Una vez preparadas, las llevamos a la olla donde hemos frito el bacon. como os he dicho, tiene que haber el aceite justo para pochar las verduras, que no debe ser mucho. Si es la grasa que ha soltado el bacon, mejor, pero si el bacon ha soltado mucha, hay que quitarle el sobrante a la olla, y si, como en mi caso, os falta, añadís un poco de aceite de oliva. Una vez caliente, añadís las verduras y las dejáis pochar. Quedarán un poco oscuritas porque cogerán el color del bacon que se os haya pegado… Ese sabor es delicioso, así es que tranquilos, ¡que es así! Añadimos un poco más de aceite si veis que ha quedado poco de freír el bacon Añadimos las verduras Removemos bien Ojo, reservad los tallos de las cebolletas, porque cortaditos en rodajitas finas nos van a servir al final para guarnición: Rodajitas del tallo de la cebolleta para la guarnición Y ahora, una vez que las verduras ya estén transparentes, picamos y partimos los dos dientes de ajo, y los añadimos a la olla: Pelamos y picamos los dos dientes de ajo Idem Los añadimos a la olla Mientras se pochan todas las verduras, lavamos, pelamos y cortaos la patatas en cubitos: Pelamos las patatas Idem Las lavamos bien las partimos en cubitos Idem Y las añadimos ahora a la olla y lo removemos bien todo: Añadimos las patatas a la olla Idem Idem Pasados unos dos minutos, añadimos el caldo de pollo hasta cubrir todas las patatas. En mi caso, ha sido un litro de caldo. Tapamos la olla, y lo dejamos todo cocinar a fuego medio hasta que las patatas estén hechas (unos 25 minutos más o menos): Añadimos el caldo Hasta cubrir las patatas Lo tapamos y lo dejamos hacer hasta que las aptatas estén blandas (unos 25 minutos) Mirad la monada de cocottada que me ha regalado mi amiga Mafe para apoyar la cuchara cuando no la uso. o bien, para que no se caiga dentro de la olla: Cocottada para apoyar la cuchara Idem Herramienta para apoyar la cuchara Mientras se hacen las patatas, vamos a hacer una mezcla/truco que es sin duda el ingrediente secreto (junco con el amor, ya lo sabéis), de esta sopa crema. Vamos a poner en un cazo, las 3 cucharadas de mantequilla (unos 30g.), y cuando se haya derretido, añadimos los 125 g. de harina sin dejar de remover, y el bote de nata espesa (mirad, yo he comprado ésta de Presidént) hasta que se haga una especie de pasta. mirad, así: Ponemos la matequilla en un cazo hasta que se derrita Añadimos la harina (1 cup) Idem Y la nata espesa Sin dejar d e remover Idem Hasta que espese La retiramos del fuego, y cortamos un buen puñado de cebollino, que le vamos añadir a esta masa: Cortamos el cebollino Lo añadimos a la masa Idem Y removemos bien Una vez realizada esta operación, añadimos esta masa a la sopa y la integramos bien con una cuchara hasta que se disuelva totalmente. Esta masa espesará la sopa y le dará esa textura cremosa que hace tan especial este plato: Añadimos la pasta a la sopa Idem Y removemos bien hasta que se integre Como veis, yo hasta ahora no he añadido nada de sal a la receta. Como me ha quedado un poco espesa, le he añadido un chorrito de Mediterránea Agua de Mar , un ingrediente cuyas propiedades desconocía, y que me ha parecido un hallazgo. Esta semana me han invitado a participar en una acción solidaria en la que, solo por probarla en una de mis recetas, cederían 100 kg. de alimentos al Banco de Alimentos en mi nombre. Creo que solo por eso hubiera merecido la pena participar, pero lo cierto es que es un ingrediente excelente y saludable , ya que incremente el valor nutricional, reduce el uso de la sal y potencia el valor nutricional. Os invito a visitar la página con tan solo hacer click en el enlace. Mirad, es ésta. Salad con Mediterránea Agua de Mar Si no tuvieseis agua de mar, salpimentad al gusto. Dejadla cocinar durante unos 5 minutos más a fuego medio, lento, y…., ¡voilá! Se sirve con el bacon por encima, un poco de cebollino (las que habíamos reservado) y queso emmental o cheddar rallado y unas rodajitas del tallo de la cebolleta. Esta guarnición completa es la clave para que la receta os salga redonda. ¿Qué os parece? Rica, ¿no? Pues os invito a probarla, porque gusta a niños y a mayores, e igual os sirve para una comida de domingo lluvioso, que para una cena de semana. Sopa cremosa de patata (con cebolleta y bacon) Aunque la receta es americana, todos los cuenquitos los compré en el Mercado Tsukiji de Tokio… Un paraíso para mí… Espero que os haya gustado la receta de esta semana y que ¡os animéis a ¡hacerla! Os mando un besote enorme y os deseo una semana tan cálida y reconfortante como esta receta. Cocotte.

Tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada

Tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada

Mis queridos “glamcooks”:

Cuando estéis leyendo estas líneas yo acabaré de aterrizar en París, una de las ciudades del mundo en las que mejor me siento y que me carga de energía e inspiración hasta límites insospechados… Cocotte debió ser francesa en otra vida, porque adoro su manera de vivir y de disfrutar la vida, y por supuesto, su manera de cocottear. Eso sí que es glamcooking elevado a la máxima potencia. Y para estar a la altura, he decidido compartir con vosotros una receta de inspiración francesa, muy, muy glam, pero que respira por los 4 costados la filosofía de este blog: es muy Cocotte y muy Minute. Hoy vamos a hacer unas tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada, un entrante que bien podéis poner en una cena con amigos, o incluso en una comida o cena de Navidad.  Ésta es una receta de mi adorada amiga Elena Sánchez Tejero, una fuente de inspiración inagotable para Cocotte… Mil gracias, amiga. ¿Queréis ver cómo se hace? Pues empezamos.

Vais a necesitar (para 4 personas):

  • 200 g. de foie (dos paquetes como el que véis en la foto)
  • 2 manzanas Golden o reineta
  • 2/3 cebollitas francesas (de las pequeñitas)
  • 30 g. de mantequilla
  • 4 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 chorrito de crema de vinagre balsámico de Módena
  • sal y pimienta

Ingredientes Tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada

Lo primero que vamos a hacer es caramelizar las cebollitas. Éste es un acompañamiento maravilloso para cualquier plato, por lo que os recomiendo que guardéis esta receta aparte para poder hacer esta guarnición que podéis utilizar también con carne de cerdo, de ternera, etc, etc… Para ello, vamos a calentar un poco de mantequilla en una olla. Mientras se calienta (a fuego suave/medio), pelamos las cebollitas y las partimos en trozos no muy pequeños, mejor en rodajitas. Mirad, así:

Ponemos mantequilla a calentar en una ollita

Partimos las cebollitas en trozos no muy pequeños

Idem

Una vez cortadas, las añadimos a la mantequilla derretida en la ollita y removemos bien para que se vayan pochando:

Añadimos las cebollitUna vez removidas, añadimos dos cucharadas de azúcar moreno:

Y al azúcar moreno

Y cuando ya lleve un ratito y el azúcar esté completamente integrado, añadimos un chorrito de crema de vinagre balsámico de Módena. Mirad, yo compro éste en Mercadona y  me encanta. Lo utilizamos muchísimo (para ensaladas, como condimento, decoración de paltos salados, etc.):

REducción de vinagre balsámico de Módena

Añadimos la crema de Módena

Idem

Cuando este bien integrado, salpimentamos y  apartamos:

Salpimentamos

Cebolla caramelizada

Procedemos ahora a preparar las manzanas. Las pelamos y las partimos en dos o tres rodajas no muy finitas, más o menos de este tamaño. Como os va a sobrar manzana, no la tiréis, porque esas sobras las vamos a partir en trocitos y las vamos a utilizar también:

Pelamos las manzanas

Las cortamos en rodajas no muy finas y las descorazonamos

Idem

Cortamos las sobras en trocitos cuadraditos de este tamaño:

Parimos el resto en cuadraditos

Vamos a rehogar ahora las sobras de manzana (todo menos las rodajas) en un poco de mantequilla, y le vamos a añadir también una o dos cucharadas de azúcar moreno (dependiendo de la cantidad de manzana que os haya sobrado):

Ponemos de nuevo mantequilla en una olla

Añadimos azúcar moreno

Calentamos en una sartén un poco de mantequilla de nuevo y doramos las rodajas de manzana vuelta y vuelta. Esto lo hacemos para que la manzana se reblandezca un poco y no resulte muy dura en la tosta ya que, aunque vamos a terminar la receta con un golpe de horno, no es suficiente para que obtenga esa textura blandita:

Calentamos un poco de mantequilla en una sartén

Doramos las rodajas de manzana vuelta y vuelta

Una vez doradas las rodajas de manzana, preparamos el foie. Lo cortamos rodajas que vamos a colocar sobre la manzana. Mirad, yo de este paquete he sacado dos rodajas, por lo que para 4 personas, necesitáis dos paquetes. Otra opción es poner un poco menos (es decir, la mitad de cada media rodaja). Os sale más económico y la cantidad de foie todavía es correcta para la receta. La cantidad de foie dependerá de vosotros. Podéis poner más o menos en función de vuestros gustos.

Partimos dos buenas rodajas de foie

Idem

Y procedemos ahora a montar las tostas. En una fuente de horno, ponéis una rodaja de manzana dorada en mantequilla. Sobre ella, una loncha de foie. Sobre el foie, una cucharada de cebolla caramelizada, y coronáis con un poquito de las sobras de manzana que habéis dorado con la mantequilla y el azúcar moreno. Mirad, así:

Montamos las tostas

Ponemos las rodajas de manzana en una fuente de horno, y sobre ellas, una rodaja de foie

Añadimos la cebolla caramelizada sobre el foie

Y coronamos con la manzana sobrante rehogada

Ahora, lo vamos a mater en el grill previamente calentado, durante un par de minutos, hasta que veáis que el foie comienza a brillar y a estar blandito.

Metemos al grill durante unos minutos

Sacamos cuando el foie comience a estar blando

Lo servís inmediatamente, decorando el plato con un chorrito de la crema de balsámico, y…. ¡voilá!

Tostas de manzana con foie y cebolla caramelizada¿No os parece un plato de  postín? Pues ya veis que no tiene mucho misterio y que lo podéis hacer tan ricamente en casa. La combinación del dulzor de la manzana y la cebolla, con el foie, y el toque un poco agridulce del vinagre, resulta delicioso.

El estilismo (la fuentecita plateada y el mantelito), son de Sandra Marques. Espero que os guste y que so animéis a hacerlo.Si es así, por favor, ¡compartid el resultado!

Os mando un beso muy fuerte, y os deseo una semana deliciosa y sofisticada, como esta receta. ¡Bon appétit!

Un besote muy fuerte desde la ciudad de la luz y el amor…

Cocotte.

 

Galletas de té verde

Galletas japonesas de té verde (té verde matcha)

Mis queridos “glamcooks”:

Tras un inspirador viaje a Japón, donde de nuevo he vuelto a experimentar la maravillosa cultura de este país que adoro, hoy quiero compartir con vosotros, y en homenaje a todos mis compañeros japoneses que hacen que cada viaje sea especial y maravilloso, una receta de inspiración japonesa: unas galletas de té verde (té matcha, el té que se utiliza en la ceremonia del té, una de las manifestaciones más extraordinarias y deliciosas de la cultura nipona).

Estoy segura de que más de una vez habéis pedido sushi para tomar en casa. Yo debo reconocer que he hecho alguna cena japonesa en casa, aunque también debo reconocer que siempre he pedido el sushi fuera… El sushi que acompaño con unas sopas de miso de sobre que venden en los establecimientos japoneses que, acompañadas con un poco de tofu y cebolleta frescos y servidas en los típicos boles negros de sopa de miso, ¡resultan de lo más auténticas! Por eso, para la próxima, quiero hacer alguna cocottada japonesa, y estas galletas, acompañadas con un poco de helado de vainilla, ¡van a ser el postre casero! ¿Queréis aprender a hacerlas? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 2 cucharadas de té verde matcha (que podéis adquirir on line, en establecimientos japoneses o en la zona gourmet de las grandes superficies)
  • 70 gr. de azúcar
  • 120 gr. de mantequilla
  • 180 gr. de harina
  • 1 huevo

Ingredientes galletas de té verde

Mirad, éste es el té verde matcha. Yo lo he comprado en Tokio, pero lo podéis encontrar on line, en tiendas japonesas o en la zona gourmet de las grandes superficies. Especificad cuando lo compréis que lo queréis para hacer unas un dulce (con él podéis hacer galletas, bizcocho o helado):

Té verde matcha

Lo primero que vamos a hacer es sacar la mantequilla de la nevera como dos horas antes de hacer las galletas, de manera que esté lo suficientemente blanda como para que podamos batirla con un tenedor. Pesamos la mantequilla:

Pesamos la mantequilla

Y el azúcar y la harina:

El azúcar

La harina

Ponemos ahora la mantequilla blandita en un bol y la batimos con un tenedor hasta conseguir una pasta:

Ponemos la mantequilla en pomada en un bol y la batimos bien

Idem

Añadimos el azúcar y continuamos batiendo:

Añadios el azúcar

Y lo mezclamos bien

A continuación, batimos el huevo, lo añadimos a la mezcla anterior y lo integramos bien:

Añadimos un huevo

Y lo mezclamos bien

Añadimos ahora la harina pasada por un tamiz. Si no tenéis tamiz o colador:

Añadimos la harina tamizada

Idem

Y ahora, añadimos las dos cucharadas de té verde. Mirad, el mío venía envasado al vacío… Adoro el color verde y el olor de este té…

Lata de té verde

Idem

Y añadimos el té verdeY lo batimos todo bien hasta que se integre:

mezclamos bien

Extendemos ahora la mezcla sobre un film de cocina transparente. El grosor que le deis a la masa será el grosor de las galleta. A mí me gustan gorditas, por eso he dejado la masa estirada con algo de grosor:

Idem

Para estirarla mejor, la volvéis a tapar con film, y pasáis por encima un rodillo, sin aplastar mucho para que no os queden demasiado planas:

Lo cubrimos y lo estiramos con un rodillo

Una vez hecho este paso, refrigeramos la masa durante al menos una hora en la nevera antes de darles forma:

Refrigeramos la masa durante una hora

Una vez pasado este tiempo, sacáis la masa de la nevera, y con un molde, vais haciendo las galletas y poniéndolas en una bandeja de horno cubierta con papel de horno:

Hacemos las galletas con un molde y las ponemos en una bandeja de horno

Idem

Idem

Mirad, quedan perfectas, ¿no? Las horneamos a 170º durante unos 20-25 minutos:

Las metemos al horno durante 20 minutos a 170º

Pasado este tiempo, ya las tenéis hechas:

Galletas de té verde

Y…., ¡voilá! Aquí las tenéis… El resultado es delicioso, con ese toque de sabor a té matcha que, combinado con un poco de helado de vainilla, es una auténtica delicia….

Galletas de té verde

El estilismo es el siguiente: los boles me los regalaron, el mantelito es de A Loja do gato Preto y la caligrafía es el nombre de mis hijos en japonés…

Espero que os haya gustado la receta de hoy… Transportarse mental o culinariamente a otros países y culturas es de los más inspirador… Yo es un deporte que frecuento a menudo, y os animo a que lo hagáis vosotros también… En esta pequeña ventana al mundo, siempre tendréis una recetita internacional con la que poder hacerlo…

Os mando un besote muy fuerte, y os deseo una semana tan dulce e interesante como esta receta…

Cocotte.

 

Medallones de solomillo de cerdo con piña

Medallones de solomillo de cerdo con piña

Mis queridos “glamcooks”:

Cuando estéis leyendo este post, yo estaré de nuevo caminito a Tokio, esa ciudad que me apasiona y que me resulta tan inspiradora desde todos los puntos de vista… Espero poder compartir con vosotros vía Instagram todo aquello que despierte mi atención, aunque intentaré controlarme, porque allí todo, todo, la despierta… Quiero dedicarle este post a mi pequeña princesa, que hoy cumple 12 añitos… Parece que fue ayer cuando nació, y hoy es ya toda una mujercita. No cambies nunca, eres divina…

Hoy quiero compartir con vosotros una receta que es una variación de la receta de los escalopines de pollo con salsa de champiñones y manzana, que subí al blog hace unas semanas. Es sin duda, una de las recetas estrella de este blog, que os animo de corazón a probar. Tanto  me ha gustado esta receta de mi gran amiga Elena, que he realizado sobre ella una variación utilizando solomillo de cerdo en lugar de pollo y zumo de piña en lugar de manzana. El resultado, delicioso. ¿Os apetece aprender a hacerla? Pues empezamos.

Vais a necesitar (para 4 personas). Yo he hecho doble ración, por eso veréis algunos ingredientes dos veces:

  • 1 solomillo de cerdo
  • 1 sobre de crema de champiñones
  • 1 brick pequeño de zumo de piña
  • 1 latita de piña en su jugo
  • 1 cebolla (o cebolleta)
  • sal y pimineta

Ingredientes de medallones de solomillo con piña

Lo primero que vamos a hacer es limpiar bien el solomillo. Intentad quitar con unas tijeras o un cuchillo afilado (con mucho cuidado), todas las partes blancas o de grasa que veáis que tenga la carne:

Limpiamos bien el solomillo

Una vez limpio, lo cortáis en filetitos (o medallones) de este grosor más o menos y los salpimentáis bien:

Cortmos el solomillo en filetitos de este grosor

Los salpimentamos bien

Ponéis el sobre de crema de champiñones en un plato hondo, y rebozáis bien cada medallón por los dos lados:

Ponemos la crema de champis en un plato o bol

DSCN0385

Rebozamos los medallones de carme

Idem

Importante, reservad lo que os haya sobrado de crema de champiñones una vez rebozados los medallones, porque lo vais a necesitar luego.

Reservamos la crema que nos haya sobrado

A continuación, los freímos vuelta y vuelta, unos 2 ó 3 minutos máximo, en una sartén con aceite caliente, y los reservamos:

Los freímos vuelta y vulta en aceite caliente

Idem

Mientras se fríen, partimos la cebolla en trocitos pequeños y la pochamos en otra sartén con un poco de aceite:

Partimos la cebolla fiita

Freímos la cebolla

Abrimos la lata de piña y reservamos el jugo. Yo he comprado esta latita en Mercadona que ya trae partidas las rodajas de piña, lo que resulta de  lo más cómodo. Añadimos los trocitos de piña a la sartén con la cebolla pochadita y removemos bien:

Reservamos el jugo de la piña

Añadimos los trocitos de piña

Cogemos ahora los solomillos fritos que teníamos reservados, y los añadimos a la sartén con la cebolla pochada y la piña, y sobre ellos, añadimos el resto de crema de champiñones que nos había sobrado de rebozarlos:

A continución, los medallones

Sobre ellos, añadimos el sobrante de crema de champiñones

Idem

Cubrimos ahora con el zumo de piña del brick y con el que nos ha sobrado de la lata de los trocitos de piña:

Y cubrimos con el zumo de piña

Removemos bien y salpimentamos:

Idem

Salpimentamos

Lo dejamos cocer a fuego lento unos 5 minutos, hasta que la salsa espese. Como los solomillos están rebozados con la crema de champiñones, y hemos echado el sobrante de la crema a la salsa, ésta espesa de manera muy rápida, y junto con el sabor del zumo de piña, el resultado es un escándalo…

Removemos

Y…, ¡voilá! ¿Os gusta? Es un plato principal de primera división, y se puede hacer con antelación y congelar. Si la salsa os quedara espesa, no tenéis más que echarle un chorrito de nuevo de zumo de piña y lo integráis bien en la salsa mientras lo calentáis.

Medallones de solomillo de cerdo con piña

El estilismo es el siguiente: el plato es de CASA, y las flores, de Sandra Marques.

Espero que os haya gustado y que os animéis a probarla. Os dejo que me quedan minutos con mi pequeña antes de irme y quiero aprovechar hasta el último…

Os deseo una semana inspiradora. Os aseguro que para eso no hace falta irse a Japón… basta con mirar con atención a  nuestro alrededor.

Un besote muy fuerte y hasta la semana que viene. Sayonara.

Cocotte.

 

 

Crema de calabaza con roquefort y nueces

Crema de calabaza con roquefort y nueces

Mis queridos “glamcooks”:

Espero que hayáis disfrutado de una estupenda semana. Cocotte es una amante de las cremas de todo tipo y color. En este blog ya tenéis unas cuantas (de coliflor con miguitas de bacon, de foie gras, crema caprese de tomate y mozzarela, de setas con lascas de parmesano, de zanahoria con curry o de lentejas con foie), y hoy vamos a completar la lista con otra nueva que espero os guste: se trata de una crema de calabaza con roquefort y nueces. Reconozco que las cremas son un recurso estupendo y son tan versátiles que igual pueden tomarse calientes en invierno, que frías en verano, como entrante o como aperitivo, para una cena de diario, o bien, para una cena con invitados. Ésta acepta todas las modalidades. ¿Os animáis a probarla? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • 500 g. de calabaza pelada
  • 200 g. de puerros
  • 400 ml. de leche evaporada IDEAL
  • 400 ml. de agua
  • dos pastillas de caldo de pollo o de verdura
  • una cucharada de mantequilla para rehogar la verdura
  • pimienta al gusto

Ingredientes crema de calabaza con roquefort  nueces

Para la crema de roquefort, vais a necesitar:

  • Una cuña de queso roquefort
  • Un puñado de nueces peladas
  • Un chorrito de nata

Ingredientes crema de roquefort

 

Lo primero que vamos a hacer es limpiar y pelar los puerros en rodajitas:

Limpiamos y pelamos los puerros

Mientras lo hacemos, calentamos un poco de mantequilla en una olla para rehogar los puerros y la calabaza:

Calentamos un poco de mantequilla en una olla

Idem

Partimos también la calabaza. En Mercadona venden, en la zona de las neveras de la verdura fresca, estos paquetitos de calabaza pelada que son muy cómodos. Éste pesa unos 500 g. así es que con uno os daría:

Partimos la calabaza

Idem

Rehogamos ahora la verdura: primero el puerro, y pasados unos dos o tres minutos, añadimos la calabaza:

Rehogamos los puerros y la calabaza en la olla con la mantequilla

Primero los puerros

Luego añadimos la calabaza

Removemos bien y cuando esté pochadito, añadimos los 400 ml de agua y las dos pastillas de caldo:

Y removemos bien

Añadimos las dos pastillas de caldo de pollo y el agua

Idem

Añadimos pimienta recién molida al gusto, cerramos la olla y lo dejamos cocer durante 14 minutos a potencia máxima:

Añadimos pimienta al gusto

Cerramos la olla y lo dejamos hacer 14 minutos a potencia máxima

Mientas se cuece la verdura, hacemos la crema de roquefort. Para ello, ponemos un trocito del queso roquefort a fundirse en un cacito, y cuando esté fundido, le añadimos un chorrito de nata. Ojo, debe quedar espeso, así es que cuidado con el chorrito de nata. Cuando se enfría, la crema de roquefort espesa un poco más:

Miwentras hacemos la salsa de roquefort

Calentamos el roqufort en un cacito

Añadimos un chorrito de nata

Removemos bien

Cuando ya la tengamos hecha, la reservamos.

Pasados los 14 minutos de cocción de la verdura, dejamos que el vapor salga completamente de la olla express y la abrimos. La dejamos templar un poco para no quemarnos, añadimos los 400 ml. de leche IDEAL y lo trituramos bien con la batidora:

Pasados los 14 minutos, abrimos la olla

Añadimos los 400 ml. de leche evaporada IDEAL

Trituramos bien

Aunque debería quedar con una consistencia muy cremosa, puede ocurrir, como ha sido éste el caso, que haya quedado un poco más líquida de la cuenta. En ese caso lo que podéis hacer para que espese un poco es añadirle unas cuatro cucharadas de copos de puré de patata, dejáis que se empapen bien en la crema y la volvéis a triturar con la batidora hasta que quede todo completamente incorporado y con la textura de crema que deseéis.

Si se os queda un poco líquida, podéis echar unas cucharadas de copos de puré de patata

Una vez hecha la crema, procedemos a emplatar. Para ello, vamos a servir la crema de calabaza en un bol, le vamos a añadir encima un chorrito de la crema de roquefort y vamos a coronar el plato con un par de trocitos de roquefort y unos trocitos de nueces peladas:

Añadimos un chorrito de crema de roquefort a la de calabaza

Y unos cuadritos de roquefort y unos trocitos de nueces peladas

Idem

Idem

Y…., ¡voilá! ¿Os gusta? Es una manera diferente y algo sofisticada de tomar verdura. Lo ideal es servirla más bien caliente, para que los trocitos de roquefort que van dentro se reblandezcan y podéis servir un bol con un puñadito de nueces junto a ella. La crema en sí, sin la parte del roquefort, es deliciosa para los niños, y resulta una cena de diario estupenda.

Crema de calabaza con roquefort y nueces

El estilismo es el siguiente: el bol y el plato son de IKEA, y la cuchara dorada, de ZARA HOME.

Espero que os haya gustado, mis queridos “glamcooks”, y que os animéis a probarla. Si es así, ya me contaréis. Y si tenéis alguna crema “estrella” en vuestro repertorio de “glamcooking” me chiflaría que la compartieseis con nosotros.

Os envío un beso gigante y os deseo una semana deliciosa y sorprendente, como esta crema…

Cocotte.