CocotteMinute – Glam cooking, creative living
Camembert frito con mermelada de tomate

Camembert frito con mermelada de tomate

Mis queridos “glamcooks”:

Cuando leáis estas líneas yo estaré recién aterrizadito en Tulum, México, con toda mi tropa. Este curso ha sido taaan duro, que nos hemos ganado unas buenas vacaciones. Espero que todos vosotros podáis hacer lo mismo, en México o donde vayáis, que ya tan solo poder descansar y disfrutar de la familia, me parece un lujazo. México es un país que adoro, y su gastronomía me fascina, así es que espero poder inspirarme mucho, mucho y compartir con vosotros a mi vuelta, muchas recetitas mexicanas. Quiero dedicar este post a Mariajo, mi gran amiga cocottera, que cumplió el pasado 22 de junio y con mi vorágine habitual, no pude felicitarla antes. Mariajo, princesa, gracias por seguir ahí y por darle sentido a este blog. Que seas muy feliz siempre, te lo mereces.

Como os comenté la semana pasada, este año Cocotte se va a coger vacaciones bloggeras en agosto, así es que éste es el último post de este semestre. Pero como también os comentaba, en septiembre regresaré cargadita de sorpresas que espero os pueda comentar lo antes posible.

El post de esta semana es una de esas recetas que siempre había querido aprender a hacer, pero que nunca había hecho hasta ahora. parecía sencilla, y aunque lo es, y mucho (también muy Cocotte y muy Minute), tiene algún truquito que me ha enseñado mi migo Gon y que la hace infalible: se trata de triangulitos de queso Camembert frito con una mermelada de tomate. ¿Queréis aprender a hacerla? Pues  empezamos.

Vais a necesitar:

  • Un queso Camembert
  • Pan rallado
  • Harina
  • Huevo
  • Aceite para freír
  • Mermelada de tomate (yo he comprado la de Mercadona, y para mi sorpresa, porque no esperaba mucho, la verdad, me ha resultado deliciosa)

Ingredientes Camembert frito con mermelada de tomate

Lo primero que vamos a hacer es cortar el queso en 8 triangulitos:

DSCN0308

Colocamos ahora en 3 boles, un huevo batido, harina y pan rallado. El primer truco consiste en seguir de manera estricta el orden de rebozado de la siguiente forma:

Pan rallado, huevo batido y harina

Pasamos primero el queso por el huevo:

Pasamos el queso por el huevo

A continuación, por la harina:

Pasamos el queso por la harina

De nuevo por el huevo:

De nuevo por el huevo

Y por último, por que pan rallado:

Por último, por el pan rallado

Los vamos reservando todos en un tupper, ya que el segundo truco consiste en que los vamos a meter durante al menos una hora en el congelador antes de freírlos.

Los reservamos en un tupper

Idem

Una vez hechos todos, al congelador  al menos una hora antes de freírlos:

Los metemos en el congelador al menos una hora antes de freís

Pasado ese tiempo, ya podemos freírlos. Este paso lo hacemos para que no se derritan mientras los freímos. Ponemos aceite en una sartén (si tenéis freidora, mejor en ella para que se hagan igual por todos los lados), y los vamos rotando para que se doren por igual:

Los freímos en aceite caliente Los vamos rotando para que se doren opr igual

Una vez fritos, los dejamos escurrir en un plato con papel absorbente

Los dejamos escurrir en papel aborbente

Y…, ¡voilá! ¿Os gusta? Pues os animo a hacerlo, ¡porque salen como de restaurante!

Camembert frto con mermelada de tomate

La fuente grande y la pequeña son de A Loja do Gato Preto.

Y con esto me despido hasta septiembre, mis queridos “glamcooks”, no sin antes daros las gracias por haber estado ahí, domingo tras domingo, detrás de esta ventanita de glamcooking dándome fuerzas y cargando mi energía para seguir adelante. Este blog nunca existiría sin vosotros. os deseo un verano reparador en el que espero cocotteéis mucho para los vuestros y en el que espero seáis felices, muy felices.

Un besote enorme desde la Rivera Maya y ¡hasta primeros de septiembre!

Cocotte.

 

 

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de champiñones y zumo de manzana)

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de champiñones y manzana)

Mis queridos “glamcooks”:

¡Disculpad que la semana pasada no pudiera subir ninguna receta! Estaba justo volando desde el País del Sol Naciente de vuelta a Madrid, donde llegué el lunes por la noche. Lo siento muchísimo, chicos, pero esta vez no lo conseguí… Y para compensaros de una semana sin receta, hoy os he preparado una que sin duda se convertirá en una de las recetas estrella de este blog: se trata de unos escalopines de pollo en salsa de champiñones y manzana, receta de mi adorada amiga Elena, a la que le quiero dedicar este post por ser mi gran maestra y amiga. Ella me llevó de la mano (en una empresa a la que acababa de llegar) por un sector que no conocía, y lo hizo siempre con una generosidad ejemplar… Gracias a ella pude conocer todos los secretos de mi profesión, ésos que nadie te enseña y que solo aprendes cuando tienes a tu lado a alguien tan grande como ella. Gracias por todas las “cosas invisibles” que hacías y sigues haciendo para que todo sea perfecto. Este post va por ti, maestra.

Vais a necesitar (para 4 personas):

  • 8/10 escalopines de pollo (yo he comprado estas pechugas de pollo de Mercadona en las que se indica que están fileteadas en filetes finos, como escalopines).
  • 1 ó 2 sobres de crema de champiñones en sobre (yo solo he utilizado uno, pero por si os quedáis cortos, es mejor que compréis dos).
  • Zumo de manzana (al gusto)
  • 1 bandeja de champiñones laminados (podéis utilizar también los de lata, pero a mí me gustan más los frescos)
  • 1 cebolla (o varias pequeñitas, o cebolla congelada)
  • sal, pimienta, ajo y perejil

Ingredientes Escalopines de pollo con salsa de champiñones y manzana

Lo primero que vamos a hacer es limpiar los filetes de pollo para quitarles todas los trocitos que tengan de grasa. Una vez limpios, los vamos a aliñar con ajo y perejil en polvo:

Limpiamos las pechuguitas

las aliñamos con ajo en polvo y perejil

Una vez limpias las pechuguitas, vamos a rebozarlas en el polvo de la crema de champiñones. Como sabéis, a Cocotte le encantan las sopas de sobre, para todo, ¡menos para hacer sopas!  Me resultan un condimento excelente para un montón de platos, como por ejemplo, éste. Otras recetas de este blog en las que he utilizado sopas de sobre como condimento son el Rollo-Pollo o las Costillas a la Coca Cola. ¡Veréis qué delicia!

rebozamos los escalopines en el polvo de la crema de champiñones

idem

idem

Idem

Ojo, reservad lo que os haya sobrado de la crema de champiñones, ¡porque se la tenemos que añadir a la salsa!

Limpiamos ahora bien los champiñones para quietarles cualquier resto de tierra que puedan tener:

limpiamos los champiñones

Y pelamos la cebolla. Como yo no tenía suficiente, al final, he utilizado cebolla congelada, que me resulta muy práctica porque ya viene cortada y se puede utilizar directamente congelada en  la sartén. En Mercadona la podéis encontrar donde la verdura congelada. Mirad, es ésta:

o utilizamos cebolla picada congelada

Ponemos a calentar aceite en una sartén, y doramos primero la cebolla:

doramos la cebolla en el aceite caliente

En paralelo, mientras la cebolla se ablanda y se pone transparente, vamos dorando, muy poquito y por cada lado, los escalopines de pollo rebozados en la crema de champiñón. Los vamos reservando en un plato con papel absorbente para que escurran el exceso de aceite:

doramos los escalopines muy poco tiempo por los dos lados

idem

doramos los escalopines

Una vez dorada la cebolla, añadimos los champiñones a la misma sartén.

idemRemovemos  y salpimentamos bien:

salpimentamos

Mientras, terminamos de freír los escalopines:

los vamos reservando sobre papel absorvente

Una vez que los champiñones y la cebolla ya están completamente pochados, añadimos a esta mezcla los escalopines de pollo ya escurridos sobre el papel:

removemos bien la cebolla y los champis

añadimos los escalopines de pollo a la mezcla de champis y cebolla ya pochados

idem

removemos bien

Es ahora el momento de añadir el resto del polvo de la crema de champiñones que nos ha sobrado del rebozado, y el zumo de manzana (más o menos hasta cubrir los filetes):

incorporamos ahora el resto del polvo de la crema de champiñón y el zulo de manzana

añadimos el polvo restante de la crema de champiñón

y el zumo de manzana

dejamos cocer todo durante 5 min. aprox. a fuego lento

Lo dejamos ahora cocer a fuego medio/bajo durante unos 5 minutos más o menos. La crema de champiñones espesa la salsa de la cebolla, los champiñones y el zumo de manzana, y el resultado es una de las salsas más deliciosas que he probado nunca, de verdad.

Pasado ese tiempo ya las tendríamos hechas. Acompañadas de arroz blanco, cuscús, o incluso pasta, es un plato principal completísimo y de lo más original…. ¡Voilá! Aquí lo tenéis:

Escalopines de pollo al estilo Elena (con salsa de chapiñones y manzana)

El estilismo es el siguiente: el palto de CASA, la fuentecita de corazón es de Alemania y los mantelitos, de Sandra Marques.

Se hace en media hora, y gusta a todos, grandes y pequeños. Se puede hacer con antelación, y puede ser una comida de diario o un plato especial para una cena con amigos. ¿Se puede pedir más? Ahora que vamos a estar un poquito más relajados con las vacaciones, os invito de corazón a probar esta receta. Yo llevaba con ganas desde que lo comí en casa de mi amiga Elena hace dos semanas y hoy he comprobado que efectivamente es y será un plato estrella de este blog. Más Cocotte y más Minute, imposible.

Y sin más me despido hasta el domingo que viene, en el que compartiré con vosotros el último post antes de las vacaciones. De hecho, mientras lo leáis, yo estaré caminito de Tulum, México, con toda mi tropa, porque este año nos hemos ganado todos unas buenas vacaciones. Por eso, este año Cocotte se va a coger el mes de agosto de vacaciones bloggeras, pero os espero el primer domingo de septiembre cargadita de inspiración, de ideas y de sorpresas en las que vosotros, seréis como siempre, mis queridos “glamcooks”, los grandes protagonistas.

¡Un besote y hasta el domingo que viene!

Cocotte.

 

Spaghetti connection

“Spaghetti connection” (pasta con salchichas)

Mis queridos “glamcooks”:

La receta de hoy, más que una receta, es una manera diferente de cocer la pasta, pero me ha parecido tan original que no puedo dejar de compartirla con vosotros, porque la originalidad y la creatividad es parte crucial del cocotteo, ¿no? En realidad son unos trozos de salchichas atravesados con spaghetti. Al cocerlos resulta una especie de “cableado” de spaghetti entre salchichas de lo más curioso. Además, es una receta que podéis hacer y disfrutar con vuestros hijos, acompañada de la salsa que más os guste. ¿Queréis ver cómo? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • Spaghetti
  • Salchichas Frankfurt de las gorditas. Yo he utilizado éstas de Mercadona. Para la cantidad que veis en la foto, que es más o menos una ración, he utilizado dos salchichas enteras, atravesadas por 10 spaghetti cada una.

Ingredientes "Spaghetti connection"

Lo primero que vamos a hacer es trocear las salchichas en pedazos más o menos de este tamaño:

Cortamos als salchichas

A continuación, insertamos 10 spachetti en cada trocito (por el centro de la salchicha) de la siguiente manera:

Idem

Atravesamos cada trozo de salchicha con 10 spaghetti

Y hacemos lo mismo con el resto de los pedacitos. Cortad los extremos para que todos los pedazos de salchicha sean iguales.

Hacemos lo mismo con todos

A continuación, hervimos la pasta con las salchichas en agua hirviendo con sal hasta que la pasta esté hecha:

Cocemos la pasta con las salchichas en agua hirviendo con sal

Idem

Una vez que los spaghetti hayan alcanzado el punto de cocción que os más os guste, los escurrís:

Escurrimos la pasta

Y…, ¡voilá! ¿Qué os parece? Curioso, ¿no?

¨Spaghetti connection"

Podéis acompañar esta pasta como más os guste: solos con mantequilla, o con tomate y queso o con la salsa que prefiráis. El estilismo es muy sencillo: el plato es un plato grande de pasta que compré en Alemania, aunque los podéis encontrar en tiendas CASA, y el mantelito y los boles, también son de CASA.

Y con esta recetita me despido hasta la semana que viene. El martes me vuelvo a marchar al País del Sol Naciente, así es que os mantendré informados por Instagram de todo aquello que me pueda inspirar, que allí es prácticamente todoooo…

Sayonara…

Cocotte-san.

Palitos de parmesano y orégano

Palitos de hojaldre con parmesano con orégano

Mis queridos “glamcooks”:

Después de un inolvidable fin de semana de graduación del master en Córdoba (maravillosa ciudad, por cierto, que os invito a conocer y descubrir, con una gastronomía de quitarse el sombrero), y todavía con el alma cansadita de tanta emoción vivida y acumulada, hoy quiero compartir con vosotros esta receta muy Cocotte, y sobre todo, muy Minute: un aperitivo de palitos de hojaldre con queso parmesano y orégano. Quiero agradecer de nuevo a todos mis compañeros de master este año inolvidable, que estoy segura no acaba aquí, ya que todavía nos queda muchísimo que vivir y compartir juntos. Hoy, de nuevo, ¡este post va por vosotros, MIBers!

Para la receta, vamos a necesitar:

  • Una plancha de masa de hojaldre
  • Queso parmesano rallado
  • Orégano (puede ser seco)
  • Un huevo para pintar el hojaldre

Ingredientes palisots de parmesano y orégano

Lo primero que vamos a hacer es extender la masa de hojaldre sobre una superficie plana, sobre el mismo papel que la envuelve. Una vez extendida, la partimos en dos mitades con un cuchillo, y luego, la volvemos a partir en tiritas pequeñas:

Extendemos la masa de hojaldre

Partimo el hojaldre en dos

Hacemos tiritas de hojaldre

Colocamos cada tirita en una fuente de horno a la que previamente hemos puesto una lámina de papel de horno para que no se nos peguen, y pintamos las tiritas con huevo batido. Si utilizáis una plancha de hojaldre redonda, no os van a salir las tiritas del mismo tamaño. Como lo bonito es que sí lo sean, intentad recortar lo que os sobre para que estén todas igualadas en la medida de lo posible.

Ponemos las tiritas de hojaldre sobre una fuente de horno

Pintamos ,os palitos con huevo

Una vez pintadas, las espolvoreamos con el queso parmesano y con el orégano:

Espolvoreamos con queso parmesano por encima

Añadimos el orégano

Idem

A continuación, las metemos al horno previamente calentado a 180º de temperatura hasta que estén doradas:

Lo horneamos hasta que se doren

Cuando veamos que ya están doradas (ojo, que se doran prontito, no les quitéis el ojo de encima), las sacamos del horno:

Los sacamos del horno

Y…., ¡voilá! Aquí los tenéis. ¿Qué os perecen? Nadie creerá que los habéis hecho vosotros.

Servidos en un vasito alto decorado con alguna cuerdita o rafia quedan de cine…

Palitos de parmesano y orégano

Y con esto me despido hasta a semana que viene, no sin antes desearos una semana cargada de preciosas emociones, como las que yo he vivido en estos últimos días.

Un besote muy fuerte,

Cocotte.

Chupitos de cheescake

Chupitos de cheescake para daros las gracias…

Mis queridos “glamcooks”:

Hoy hace 9 meses y dos días que comencé una aventura personal que sabía iba a ser complicada, pero gratificante: un master que iba a robar gran parte de mi  tiempo y energía pero que esperaba fuera a ser una experiencia interesante e inspiradora. El viernes terminó y puedo deciros que ha sido uno de los mejores aprendizajes de mi vida, y no solo desde el punto de vista académico, que también, sino especialmente desde el punto de vista personal. Quiero dedicar este post a todos mis compañeros de grupo, por todo lo que he aprendido de ellos, y a todos los compañeros del turno B, con los que cada fin de semana de todos estos meses he compartido risas y nervios, por su generosidad y cariño y por haber sido los mejores compañeros de viaje en este difícil año para todos. Quiero también dedicárselo a todos los profesores, tutores y personal que han hecho posible que este barco haya llegado a buen puerto y que el trayecto haya sido maravilloso. Y por último, quiero dedicárselo a mi tropita, por vuestra paciencia y apoyo sin el cual nunca, nunca lo hubiera conseguido… ¡¡¡GRACIAS!!!

Si os soy sincera, cada domingo de este año he pensado: “éste es el último post de CocotteMinute”… porque ha habido momentos en los que me han faltado las fuerzas, pero si he seguido adelante ha sido por todos vosotros, por ese apoyo y cariño que siento detrás de esta ventanita, así es que, ¡GRACIAS a vosotros también! ¡¡CocotteMinute continúa, y piensa hacerlo ahora con más fuerzas que nunca!!

Y por eso hoy os quiero dedicar la receta de mi postre favorito: unos chupitos de cheescake a los que esta vez les he puesto doble y triple ración de otro ingrediente secreto que nunca falla: gratitud… ¿Queréis aprender a hacerlos? Pues empezamos.

Vais a necesitar (para 6 chupitos):

  • 350 g. de queso para untar tipo Philadelphia
  • 75 g. de azúcar
  • 100 ml. de nata para montar
  • 3 hojas de gelatina neutra
  • 5 ó 6 galletas tipo Digestive
  • Una cucharada de esencia de vainilla
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Mermelada de arándanos (o de lo que más os guste), para poner por encima

Ingredientes chupitos de cheescake

Mirad. yo he utilizado esta mermelada que me ha regalado mi amiga Gloria y que es una delicia, porque tiene los arándanos ¡casi enteros! Pero podéis utilizar la que más os guste:

Mermelada de arándanos

Y he utilizado estos tarritos que son ideales para este postre, ya que los podéis cerrar y así es más fácil conservarlos. Los podéis comprar en MAKRO, se les puede dar mil usos y son reutilizables:

Tarritos MAKRO

Pues empezamos. Lo primero que vamos a hacer es pesar el azúcar y calentarlo con los 100 ml de nata:

Pesamos el azúcar

Calentamos el azúcar con la nata

Añadimos ahora la esencia de vainilla, y removemos de nuevo bien:

Añadimos la esencia de vainilla

Removemos bien

Mientras se integra todo, hidratamos la gelatina. La gelatina es muy fácil de utilizar. Tan solo tenéis que hidratar las hojas en un recipiente con agua hasta que estén totalmente reblandecidas (tardan un par de minutos). Una vez reblandecidas, las escurrís y las integráis hasta que se disuelvan en la mezcla que queráis gelificar. Mirad, así:

Hidratamos la gelatina

Añadimos la gelatina hidratada

Una vez integrada y disuelta la gelatina en la mezcla de la nata, el azúcar y la esencia de vainilla, añadimos el queso crema y removemos bien:

Añadimos el queso tipo crema

Idem

Una vez incorporado el queso e integrado bien, lo retiramos del fuego y lo reservamos.

Vamos a hacer ahora la base de las galletas. Para ello, vamos a triturar 4 ó 5 galletas con el accesorio triturador de la batidora:

Trituramos las galletas

Idem

Colocamos ahora un par de cucharadas de mantequilla en un bol apto para microondas, y la derretimos:

Derretimos la mantequilla en el micro

Idem

Idem

Mezclamos ahora la mantequilla derretida con las galleta trituradas, removiendo bien para que se impregnen todas:

La añadimos a las galletas

Removemos bien

Colocamos ahora un par de cucharaditas de esta mezcla en la base de cada uno de los tarritos. Yo lo he hecho con una cucharita, y luego lo he aplastado un poco con este accesorio, pero si no lo tenéis, intentad aplastarlo bien con una cucharita. Si el medio os queda un poco más alto, no os preocupéis, pero intentad que los bordes estén a la misma altura, ya que es una parte que se va a ver:

Ponemos la mezclad e galletas con mantequilla en el fondo de cada tarrito

Vamos ahora a rellenar los tarritos con la mezcla de queso. Yo he utilizado un embudito, pero lo podéis hacer con cuidado con una cucharita o con un biberón de los de salsas:

Incorporamos ahora con cuidado la mezcla de cheescake

Idem

Cerramos los tarritos

Idem

Una vez rellenos todos, los refrigeramos al menos durante 4 horas antes de servirlos:

Los refrigeramos al menos durante 4 horas

Pasado el tiempo, los sacamos de la nevera y los coronamos con un par de cucharaditas de mermelada de arándanos:

Ponemos la mermelada en la superficie del cheescake ya endurecido

Y…, ¡voilá! ¡Va por todos vosotros!

Chupitos de cheescake

Espero que os guste y que os animéis a hacerlos. Es un postre ideal para una cena de picoteo, y lo bueno es que lo podéis hacer con bastante antelación (aguantan al menos 3 ó 4 días en el frigo). Si no los queréis hacer en chupitos, la receta sirve igual para hacer una tarta pequeña.

El estilismo es el siguiente: los tarritos son de MAKRO, y las bandejas de mi adorada Sandra Marques

Y con esto me despido hasta la semana que viene, no sin antes daros de nuevo las gracias y desearos una semana tan dulce como esta receta.

Un besote,

Cocotte.

Ensalada francesa con queso de cabra, bacon y vinagreta de mostaza

Ensalada francesa con queso de cabra, bacon y vinagreta de mostaza

Mis queridos “glamcooks”:

Ya sabéis de mi afición por la cocina francesa, y también, de mi afición por lo verde y las ensaladas. Pues bien, esta semana he decidido unificar esas dos pasiones en esta receta: una ensalada francesa (digo francesa porque la primera vez que la comí fue en París, y todavía hoy la sigo pidiendo cada vez que voy a esa maravillosa ciudad), con queso de cabra, bacon y una vinagreta de mostaza antigua. Es muy, muy Cocotte, y muy, muy Minute, y resulta un entrante perfecto para una cena de verano. ¿Queréis ver cómo se hace? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • Una bolsa de ensalada variada
  • Un bloque de bacon (no compréis el que ya viene cortado, porque lo ideal es que lo trocitos de bacon sean grandes, más grandes que los que vienen ya precortados). Como yo no tenía ese trozo de bacon en casa (lo podéis encontrar ahumado en Mercadona), he utilizado dos lonchas de panceta que tenía, que también sirven para esta ensalada.
  • Pan de baguette o barra rústica.
  • Un crotin de chevignol o quesito de cabra individual por persona. Mirad, yo he comprado éstos en E. Leclerc que para mí son los ideales. Si no los encontráis así, podéis utilizar rebanadas de queso de cabra, que también podéis encontrar en muchos supermercados, y creo vienen en paquetes de dos.

Ingredientes ensalada francesa con queso d cabra y panceta

Crotin de chevignol

  • Para la vinagreta: Aceite de oliva virgen extra de un grado, vinagre de Módena, mostaza antigua (de las de semillas), sal y pimienta

Preparamos la vinagreta de mostaza

Lo primero que vamos a hacer es cortar el bacon o la panceta en trocitos grandes. Mirad, más o menos de este tamaño:

Cortamos la panceta

Idem

Y los freímos en una sartén hasta que estén dorados y crujientes. Una vez fritos, eliminamos el exceso de aceite dejándolos sobre papel de cocina.

La freímos

Escurrimos bien la panceta sobre papel secante

Cortamos ahora el pan y lo abrimos en dos. Sobre él vamos a colocar el queso, así es que lo podéis partir del tamaño de las lonchas de queso que tengáis:

Cortamos el pan

Colocamos sobre cada trozo un crotin de chevigmol y los ponemos sobre una fuente para meterlos al grill, de manera que el queso se caliente, dore y funda un poco por el interior:

Ponemos el queso de cabra sobre el pan

metemos el queso con el pan al horno

Mientras se doran, hacemos la vinagreta. Ponemos en un bol el aceite, el vinagre (yo os recomiendo esta reducción de vinagre de Módena que es una delicia), una cucharadita de mostaza de grano la sal y la pimienta al gusto, y removemos bien:

Preparamos la vinagreta de mostaza

Idem

Idem

Una vez dorado el queso, procedemos a montar la ensalada:

Preparamos la ensalada

Ponemos primero un lecho de ensalada en el fondo del plato, y lo rociamos con un poco de la vinagreta:

DSCN0130

Añadimos sobre ella algo de la vinagreta

Añadimos ahora el bacon o la panceta frita:

Añadios la panceta frita y escurrida

Y sobre ella, el pan con el queso de cabra caliente y dorado:

Y el trozo de pan con queso de cabra

Terminamos rociando el queso con otra cucharada o dos de vinagreta y pimienta:

Coronamos con un poco más de vinagreta y pimienta

Y…., ¡voilá! Rica, ¿no? os recomiendo de verdad probarla, porque la combinación de la panceta o bacon crujiente, con el queso caliente y el frescor de la ensalada es una auténtica delicia…

Ensalada francesa con con queso de cabra, bacon y vinagreta de mostaza

El estilismo es el siguiente: los boles los compré en Tokio, en un puesto de la calle, muy cerca del mercado de Tsukiji, que es el mercado del pescado (toda una experiencia ver la subasta del atún que se hace a las 5 de la mañana…). Una pena que no me atreviera a comprar más, porque son divinos… Y la cestita me la regalaron hace ya unos años.

Espero que os haya inspirado la recetita de hoy y que os animéis a hacerla. Hoy os voy a pedir un favor: me encantaría que compartieseis conmigo vuestra receta de ensalada estrella, y así, las preparo y las subo, ¿os parece? El universo “ensalada” es inmenso, y estoy segura de que vuestras recetas ¡¡superarán con creces las expectativas de Cocotte y de todas las cocotteras y los cocotteros que nos siguen!! ¿Os animáis? ¡Me encantaría conocerlas y compartiras con todos vosotros!

Os mando un besote gigante cargado de cariño y os deseo una semana fresca por fuera y cálida por dentro, como esta ensalada francesa..

Cocotte.

 

Pincho de hamburguesa con trufa y huevo de codorniz

Pincho de hamburguesita con trufa y huevo de codorniz

Mis queridos “glamcooks”:

Pese a que Cocotte no es muy futbolera que digamos (me estoy aficionando cada día más gracias a mi peque, que juega en un equipo maravilloso), el Mundial de Fútbol es un acontecimiento que sigo, no tanto por los partidos, que también (especialmente los que juegue nuestra selección), sino porque me parece una excusa estupenda para reunir a los amigos. En este blog ya tenéis una serie de aperitivos que os invito a probar y que son estupendos para acompañar las cervecitas del partido, como por ejemplo los Dirty Nachos (nachos con guacamole, frijoles, salsa mejicana y crema fresca), el dip de cebolla (una salsa para acompañar crudités o patatas fritas que la adoptaréis de inmediato para vuestro aperitivo de los domingos, por su sabor y facilidad de preparación), el dip de alcachofas (sorprendente…),  el paté de mejillones  (rico, rico), o las piruletas de brie y mermelada de frambuesa (¡con las que quedaréis de cine!). Por eso hoy quiero compartir con vosotros otro aperitivo de lo más Cocotte y de lo más Minute, que probablemente sea uno de mis favoritos: unas hamburguesitas con trufa y huevo de codorniz. ¿Queréis saber cómos e hacen? Pues empezamos.

Vais a necesitar:

  • Un paquete de hamburguesitas (si las hacéis vosotros, muuuucho mejor, pero Cocotte anda siempre corta de tiempo…., por eso éstas son compradas)
  • Unas cucharaditas de pasta de trufa negra o “paté al tartufo nero”. Éste es un ingrediente comprado en la boutique del gourmet de El Corte Inglés, pero en Hipercor lo tienen seguro, e incluso en las grandes superficies tipo Carrefour. En Mercadona no lo encontráis. Es una delicia de tal calibre y sirve para tantas cosas (desde pasta hasta rissotos), que os recomiendo haceros con uno. Mirad, es éste:

Pasta de trufa negra

  • Unas rebanadas de pan
  • Huevos de codorniz

Ingredientes hamburguesitas con trufa y huevos de codorniz

Lo primero que vamos a hacer es freír las hamburguesitas en una sartén con muy poquito aceite:

Freímos las hamburguesitas

Una vez fritas, cortamos el pan en rebanaditas:

Cortamos el pan en rebanaditas

Freímos ahora los huevos de codorniz:

Freímos los huevos de codorniz

Y procedemos a montar los pinchos:

Montamos los pinchos

Sobre cada rebanada de pan ponemos una hamburguesita, y sobre cada una de ellas, una cucharadita de pasta de trufa negra:

Ponemos una hamburguesa sobre cada rebanada de pan, y encima, una cucharadita de pasta de trufa negra

Colocamos sobre cada pincho un huevo de codorniz frito y…, ¡voilá! ¿Os gusta?

Pincho de hamburguesita con trufa y huevo de codorniz

Acompañado de patatas paja, o simplemente patatas fritas tipo chips, son una auténtica delicia. El estilismo es muy sencillo: la fuentecita rectangular la compré en Alemania, y el cuenquito es japonés.

Espero que este pincho os inspire otros muchos que compartir con los vuestros, viendo un partido o simplemente disfrutando de una terraza al solecito.

Os mando un besote muy fuerte, y os deseo una semana de lo más deportiva…

¡Hasta el domingo que viene!

Cocotte.

Patatas picantes con chorizo

Patatas picantes con chorizo

Mis queridos “glamcooks”:

Estamos ya en la recta final del curso, y para tomar fuerzas (y porque el tiempo todavía lo permite), hoy quiero compartir con todos vosotros esta receta que vuelve locos a mis hijos. Es muy sencilla, solo lleva patatas, cebolla y chorizo, pero el toque picante le da un matiz especial  que gusta mucho chez Cocotte. La receta se llama patatas picantes con chorizo (como no podía ser de otra manera), y espero que os animéis a probarla. ¿Empezamos? Pues ahí va.

Vais a necesitar (para 4 ó 6 peronas, dependiendo del tamaño de las patatas):

  • 8 patatas medianas
  • 1 cebolla
  • 1 chorizo (puede ser picante, aunque yo os recomiendo que sea dulce, y que el picor lo ponga la cayena)
  • 3 ó 4 cayenas pequeñas
  • 2 pastillas de caldo de carne
  • 2 hojitas de laurel
  • Pimentón (a poder ser de la Vera, que es el mejor)
  • Agua

Ingredientes patatas picantes con chorizo Lo primero que vamos a hacer es pelar y lavar bien las patatas: pelamos las patatas Las lavamos bien A continuación, ponemos un poco de aceite a calentar en una olla. Yo he utilizado ésta de Lecreuset que me parece maravillosa. Es, sin lugar a dudas, la mejor olla para hacer este tipo de guisos. Además, como podéis ver, inspiró el logo de CocotteMinute…. Ponemos un poco de aceite en una olla Mientras se calienta, pelamos y partimos la cebolla en cuadritos pequeños: Pelamos y particmos en cuadritos la cebolla Cebolla Una vez caliente el aceite, sofreís la cebolla con cuidado de que no se os queme: Idem

Vamos a partir ahora las patatas, pero ojo, más que partir, las vamos a chascar , que no es más que partir las patatas haciendo palanca con el cuchillo, es decir, cortando un poco con el cuchillo y luego arrancando el trocito que queda haciendo palanca. Esta técnica se utiliza en guisos y estofados con patatas ya que, al cortarlas así, sale todo el almidón que la patata lleva dentro y eso hace que la salsa del guiso espese.

Chascamos las patatas

Patatas chascadas

Partimos ahora el chorizo en trocitos del tamaño que veis en la foto, y los añadimos a la olla con la cebolla:

Cortamos el chorizo

Chorizo cortado

Removemos bien

Idem

Una vez removido el chorizo con la cebolla, añadimos las patatas chascadas a la olla y las removemos bien:

Idem

Removemos bien

Incorporamos ahora las especias y los condimentos (las 3 ó 4 cayenas, las dos pastillas de caldo de carne y las dos hojas de laurel):

Añadimos las especias y los condimentos

Ahora, incorporamos una cucharadita de pimentón de la Vera:

Añadimos el pimentón

Lo cubrimos todo con agua y lo dejamos hervir durante una hora y media a fuego lento aproximadamente:

Cubrimos con agua

Curbrimos las patatas con agua

Tapamos y dejamos cocer a fuego lento una hora y media

Una vez pasado ese tiempo, ¡ya las tenéis listas! La verdad es que es un plato completo, que se sirve como plato único y que, acompañadito con pan rústico y una copa de buen vino, es una auténtica delicia…

Patatas picantes con chorizo

Y con esta receta tan reparadora, me despido hasta la semana que viene, no sin antes desearos una semana cargada de energía positiva, como la receta de hoy….

Un besote enorme,

Cocotte.

Tarta de obleas con crema de chocolate

Tarta crujiente de obleas con crema de cacao

Mis queridos “glamcooks”:

La receta que hoy quiero compartir con vosotros se lleva la palma de receta de tarta “cocotte” y “minute”. Se trata de una tarta hecha con obleas y crema de cacao (tipo Nocilla o Nutella) con almendra crocanti por encima, inspiración de mi amigo Fernando. No requiere cocción y se tarda aproximadamente 20 minutos en hacerla (más una hora de nevera para que endurezca). El resultado es una tarta de lo más pintona con un sabor parecido al de los Huesitos… ¿Queréis aprender a hacerla? Pues ¡manos a la obra!

Vais a necesitar:

  • Un paquete de obleas (las podéis encontrar en Mercadona, pero ojo al elegirlas, porque son tan delicadas que hay muchos paquetes en las que casi todas vienen  rotas)
  • Dos botes de crema de cacao tipo Nocilla o Nutella
  • Un paquete de almendra tostada crocanti

Ingredientes Tarta de obleas con cremad e chocolate

Lo primero que vamos a hacer es calentar un poco en el microondas la crema de cacao para que se derrita y sea más fácil de untar (ya que las obleas son muy delicadas, y de otra manera costaría untar la crema y se podrían partir las obleas):

Calentamos un poco la cremad e chocolate en el microondas

Una vez derretida un poco la crema (con un par de minutos ya tenéis toda la parte de arriba derretida), ponéis una oblea sobre una superficie limpia y lisa:

Colocamos la primera oblea sobre una superficie limpia y lisa

Ponéis ahora sobre ella dos cucharaditas aproximadamente de chocolate caliente, y lo untáis bien y con mucho cuidado de que la oblea no se parta, que son de lo más delicadito:

Ponemos dos cucharadas de crema de chocolate sobre la oblea

Untamos bien la crema de chocolate por la oblea

Ponemos ahora sobre esta oblea otra, y repetimos la operación:

Sobre la oblea con chocolate, añadimos de n uevo una oblea

Ponemos de nuevo dos cucharadas de crema de chocolate sobre la oblea

Repartimos bien la crema por todo la oblea con una brochita

Y así sucesivamente hasta que tengamos la altura de tarta deseada. Ojo, no os recomiendo hacer la tarta demasiado alta ni utilizar todo el paquete de obleas, ya que cuando endurece puede llegar a quedar seca.  Cuando hayamos terminado con las obleas, untamos bien la última capa con crema de chocolate y la alisamos bien, y untamos también con la crema de cacao los lados de la tarta, cubriendo los bordes de cada oblea:

Untamos la última capa y alisamos bien la superficie

Untamos con crema también los lados de la tarta

Añadimos ahora sobre la superficie de la tarta la almendra crocanti:

Esparcimos los trocitos de almendra crocanti sobre la superficie de la tarta

Y la metemos en la nevera al menos una hora para que se endurezca:

Metemos la tarta en la nevera una hora mínimo

Y…, ¡voilá! ¿Qué os parece? No puede ser más fácil  ni más rápida de hacer. El resultado es una tarta deliciosa y crujiente que sorprenderá a los vuestros. Os animo de corazón a probarla porque tenéis el éxito asegurado. ¡Es imposible que salga mal! Como a veces puede quedar un poco seca (sobre todo si está hecha de un día para otro), la podéis acompañar con helado de vainilla o un chorrito de chocolate caliente al servirla.

Tarta de obleas con crema de chocolate

El estilismo esta vez es sencillo: la bandeja es de IKEA, y las velas de detrás las he hecho con unos frascos de cristal también de IKEA, sal de color morado, una cuerdecita y una vela blanca.

Quiero dedicar este post a mi amigo Fernando G., por ser una inagotable fuente de conocimiento e inspiración además de un compañero imprescindible sin el que no hubiéramos sobrevivido en las últimas semanas… Gracias por todo, Fer.

Y con esta receta me despido de vosotros, mis queridos “glamcooks” hasta la semana que viene, no sin antes desearos una semana tan dulce y sorprendente como esta tarta.

Un besote.

Cocotte.

Triángulos de pasta filo rellenos de espinacas, piñones y requesón (Spanakopita)

Triángulos de pasta filo con espinacas, requesón y piñones (Spanakopita)

Mis queridos “glamcooks”:

No os sorprenderá a estas alturas de la película que os diga que adoro la cocina griega, ¿verdad? (y la mexicana, peruana, francesa, china, japonesa, italiana, libanesa, la buena cocina americanas, etc, etc…). Lo cierto es que, pese a haber nacido en Madrid, me siento mediterránea por los cuatro costados, y me siento como en casa en cualquier país bañado por este maravilloso mar. Y una de las razones es sin lugar a dudas la gastronomía mediterránea, con ese denominador común de aceite de oliva y verduras que me vuelve loca. Por eso, porque hace mucho que no os subo una receta griega (os recomiendo probar la ensalada griega y el tzatziki), hoy vamos a hacer unos triángulos de pasta filo rellenos de espinacas, piñones y requesón, también típicos de Grecia y que reciben el  nombre de Spanakopita (aunque suene a insecto de 50 patas). ¿Queréis conocer cómo se hace? Pue empezamos.

Vais a necesitar:

  • Un paquete de pasta filo (ya la podéis encontrar también en Mercadona). Esta pasta es la clave de la receta.
  • Un paquete de espinacas (pueden ser congeladas)
  • Un puñado de piñones
  • Requesón (yo he utilizado 2 tarrinas de tamaño yogurt para medio paquete de espinacas congeladas). Podéis utilizar también queso feta, que es el de la receta original).
  • Sal y pimienta
  • Mantequilla

Ingredientes triángulos de pasta filo rellenos de espinacas, requesón y piñones

Lo primero que vamos a hacer es cocer las espinacas. Yo las hago en el micro, siguiendo las instrucciones del paquete:

Cocemos las espinacas

En el micro

Espinacas cocidas

Tostamos ahora los piñones en una sartén sin aceite, y con mucho cuidado de que no se os quemen, porque se doran enseguida. Una vez dorados, los reservamos:

Doramos los piñones

Añadimos ahora unas gotas de aceite a la sartén y rehogamos las espinacas. Las salpimentamos:

Ponemos unas gotas de aceite en una sartén

Salpimentamos bien las espinacas y las rehogamos

Espinacas rehogadas

Mezclamos ahora en un bol el requesón (en realidad, la receta es con queso feta desmenuzado, así es que si lo encontráis y os apetece hacer la original, ¡hacedlo con feta!), con los piñones:

Mezclamos el requesón con los piñones

Removemos bien

A continuación, añadimos las espinacas rehogadas y ya templadas a la mezcla del queso con los piñones y salpimentamos de nuevo bien la mezcla. Ojo, salpimentar aquí es clave, porque si no, el relleno queda de lo más insípido:

Añadimos las espinacas a la mezcla

Salpimentamos bien

Ponemos ahora una buena cucharada de mantequilla en un bol y la derretimos en el micro. Mientras, extendemos una hoja de pasta filo. La pasta filo es delicada, y es difícil de manipular, pero si lo hacéis con cuidado, no tendréis problema. Yo, que soy un poco impaciente, a veces me la cargo…

Derretimos la mantequilla en el micro

Extendemos la pasta filo

Con un pincel, pintamos la superficie de la hoja de pasta filo con la mantequilla derretida:

Untamos la pasta con la mantequilla derretida

Y con un cuchillo (yo lo he tenido que hacer con unas tijeras, porque se me ha reblandecido demasiado la pasta, y no he podido cortarla con el cuchillo), cortamos unas bandas de pasta del tamaño que veis en la foto. Una vez hechas estas bandas, colocáis una cucharada de relleno en la base de cada una de ellas:

Cortamos la pasta filo

Colocáis relleno en la base de cada una de las bandas

Y ahora (aunque esto parezca complicado, no lo es en absoluto), vamos a ir haciendo triangulitos, doblando la masa sobre sí misma varias veces, siempre respetando la forma del triángulo. Mirad, así:

Boblamos la masa sobre sí misma haciendo triángulos

Idem

DSCN0043

Y cuando quede un solo piquito, volvemos a untar con mantequilla para sellarlo:

Lo sellamos con mantequilla

Idem

Idem

Los metemos ahora al horno en una fuente a 170º más o menos hasta que estén dorados:

DSCN0047

Y…, ¡voilá! Fácil, ¿no?

Triángulos de pasta filo rellenos de espinacas, requesón y piñones

Estos triangulitos aceptan cualquier relleno: morcilla con manzana, sobrasada con miel, verduras, patatas con curry (como las samosas indias), manzana con canela, etc, etc, etc…

El estilismo es el siguiente: la bandejita gris, la bandeja grande de madera y las flores son de Sandra Marques. Gracias, Sandra, por inspirarme taaantooo cuando piso tu tienda.

Y con esto me despido hasta el domingo que viene, no sin antes desearos una semana tan cálida como la costa mediterránea…

Un besote,

Cocotte.